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El Awen se trata de un símbolo celta creado durante el siglo XVII por Lolo Morgangw, un coleccionista y poeta galés. Morgangw era un fuerte defensor de las tradiciones ancestrales de los druidas. Según Morgangw, estas tradiciones lograron sobrevivir de manera intacta a tres momentos críticos de la historia.

Entre dichos momentos se cuenta la invasión del Imperio Romano, la cristianización del territorio británico y la persecución durante el reinado de Eduardo I. El hijo de Morgangw seleccionó y publicó algunos de los trabajos más relevantes de su padre al morir éste. La obra más destacada se llama Barddas y allí proclamó una filosofía y metafísica basada en la teoría de los anillos concéntricos.

Dicha teoría menciona que los anillos concéntricos surgen de lo que Morgangw denominaba el otro mundo (Otherworld). Este otro mundo se denomina Annwn en galés, lo que da pie al significado del Awen. Esta teoría de los círculos concéntricos están estrechamente vinculados a los círculos celtas de la Creación.

El Awen es un símbolo celta moderno relacionado con la creación y la inspiración.

Considerando que la creación del símbolo Awen es relativamente contemporánea, esto lo convierte en un símbolo del Neodruidismo. El Neodruidismo se contempla dentro de las prácticas religiosas a las que cualquiera puede afiliarse. Sin embargo, cabe destacar que es necesario practicar el neodruidismo fuera de la ciudad en contacto con la naturaleza.

Entre los significados asociados al símbolo del Awen destaca el que lo relaciona con la armonía entre opuestos. Así, si contemplamos este símbolo podemos ver que presenta tres líneas que descienden de tres puntos superiores. El punto central representa la armonía mientras que los otros dos, los extremos de nuestro mundo dual.

La dualidad más representativa es la relacionada con la energía femenina y masculina. En medio de esta dualidad podemos encontrar cierto equilibrio entre ambos. Sin embargo, el Awen también se suele asociar con un antiguo axioma que reza: “como es arriba es abajo”. Aunque las formas de este símbolo sugieren que los de arriba son divinos y los de abajo, terrenales.

Otros significados del Awen

Algunas explicaciones afirman que las tres líneas rectas del Awen simbolizan los rayos que descienden del cielo iluminando a la humanidad. Esta iluminación puede hacernos alcanzar el ansiado éxtasis si logramos canalizarla de forma correcta. Aunque el símbolo del Awen es relativamente moderno, la palabra Awen se originó mucho antes.

La primera mención sobre el Awen se encontró en unos textos del siglo IX, más específicamente en el libro Historia Brittonum. Según este libro, el concepto de Awen existió tiempo antes de la cristianización de las Islas Británicas. Al analizar la palabra Awen nos encontramos con que se trata de un sustantivo femenino.

Las traducciones sobre este término hacen referencia a cosas como genio, inspiración o musa. De esta manera, varias de las canciones y poemas de los bardos de la época medieval mencionan al Awen como la inspiración poética. También se relaciona al Awen con un cántico para atraer a la diosa Dana, deidad ampliamente vinculada con las artes.

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