Pachamama

La palabra Pachamama hace referencia a un concepto que surge de la cosmovisión de los pueblos originarios. Proveniente de la lengua quechua, está compuesta por dos voces: pacha que significa tierra y mama que quiere decir madre. La traducción literal del término entonces no es otra cosa que Madre Tierra.

Para estos pueblos andinos la Pachamama no es únicamente la tierra en sí sino que es un concepto mucho más amplio. Podríamos afirmar que la entienden como una divinidad con la cual se relacionan a través de rituales.

Pachamama o Madre Tierra

La Pachamama es la naturaleza, el suelo, las plantas, el agua, todo aquello que nos permite vivir. Estas etnias son plenamente conscientes de la relación con la Pachamama y la deuda del ser humano para con ella.

Las características de la Pachamama

Como decíamos anteriormente, la Pachamama hace referencia a un conjunto de elementos que permiten la vida del ser humano sobre la tierra. La Pachamama no se encuentra en sitios puntuales sino que se manifiesta en cada pequeño milagro de la naturaleza.

El hombre que toma consciencia de la importancia de la Pachamama para su vida, entabla una relación cotidiana con ella. Es común el diálogo con esta deidad ya sea para pedirle algo en concreto, para agradecer los bienes que brinda o para pedirle disculpas por algún acto cometido en su contra.

La Pachamama hace posible la vida sobre la tierra. Está relacionada con el acto de proveer, con la fertilidad y la fecundidad. Lo único que exige a cambio es una suerte de reciprocidad saldada a través de los rituales en los cuales se le entregan diversas ofrendas.

El culto a la Pachamama

El culto a esta deidad varía según las etnias como pueden ser los quechuas o los aimaras; además, ha sufrido cambios con el correr del tiempo. Una costumbre ancestral consistía en el sacrificio de animales de la región para ofrendar su sangre a la Pachamama. En la actualidad es más común ofrendarle vino, conchas marinas o cigarrillos entre otros elementos.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la llegada de los conquistadores españoles. La evangelización llevada a cabo por los españoles buscaba convertir a los nativos al catolicismo. Bajo el concepto de “extirpación de idolatrías” realizaron persecusiones para luego ejercer el sincretismo al no poder despojar a los nativos de sus creencias.

A raíz del sincretismo, se asoció a la figura de la Virgen María con la Pachamama.

Hoy por hoy, los descendientes de estos grupos suelen combinar en muchos casos los rituales ancestrales con la religión católica. Así es que en múltiples ocasiones, se combinan las ofrendas a la Pachamama con ciertas festividades católicas. No obstante, el ritual central de la Pachamama se festeja siempre el primer día del mes de agosto.

Día de la Pachamama, el ritual

La ceremonia es llevada a cabo el 1° de agosto, pero lo cierto es que se realiza a lo largo de todo el mes. En muchas zonas, inclusive se hace todos los primeros viernes de cada mes. A cargo del ritual están las personas ancianas de la comunidad, pero es abierta a todos los pobladores.

Primero se comparte una comida, una vez terminada, se cava un pozo y se entregan las ofrendas a la Pachamama. Una vez tapado el pozo, los presentes se toman de las manos y danzan alrededor al son de los instrumentos autóctonos. De este modo culmina la ceremonia y se expresa gratitud a la divinidad a la vez que se manifiesta la hermandad.