Monotonía

La monotonía describe algo que tiene un tono o entonación uniforme así como algo que produce aburrimiento. La palabra monotonía deriva de un término griego que hace referencia a la falta de variedad en algo. Como tal, este concepto se relaciona con la uniformidad, con algo plano, soso, que carece de tonos o matices.

Un ejemplo de uso de esta palabra se da en las siguientes oraciones: “Me quedé dormida en clase esta mañana porque el tema era aburrido y la voz del profesor tenía una monotonía soporífera”. “No me gusta escuchar música electrónica porque parece que es el mismo sonido repetido infinitamente, es muy monótona”.

Dentro del lenguaje escrito y oral se suele hablar de monotonía cuando alguien se expresa usando siempre las mismas palabras. También puede referirse a las personas que usan constantemente las mismas expresiones o hablan de un solo tema constantemente. Ya sea por un vocabulario pobre, por tener problemas a la hora de expresarse o no tener cosas interesantes que decir.

La monotonía es la sensación de uniformidad o aburrimiento.

También podemos referirnos a la monotonía de la vida diaria cuando es todo muy rutinario y no ocurre nada nuevo. Esto sucede cuando los días pasan con regularidad y sin acontecimientos llamativos que los hagan destacar. Se vuelve todo muy monótono marcado por la rutina diaria, por el aburrimiento y la previsibilidad.

En los casos en que la monotonía inunda nuestros días porque hacemos las mismas cosas de manera automática. Cuando la monotonía se vuelve algo que nos cansa, que nos produce tedio, podemos combatirla haciendo cosas diferentes. Salir a dar un paseo, visitar a un amigo, dedicarnos a un hobbie o actividad nueva.

A algunas personas no les molesta que su vida tenga un carácter monótono porque están acostumbrados a lo conocido. Para estas personas seguir una rutina les parece tranquilizador y positivo porque no les gustan los imprevistos y prefieren tener todo bajo control. Aunque esto puede causar algunas patologías y trastornos psicológicos como desinterés, indiferencia, aburrimiento, entre otros.

Algunas consecuencias de la monotonía

Como señalamos antes, la monotonía en la vida puede ocasionar ciertos efectos no deseados. Lo más común cuando nuestra vida se vuelve muy monótona y rutinaria es sentir aburrimiento, desencanto e indiferencia. A veces la monotonía nos produce tanto tedio que no sentimos emoción por nada y nos movemos de forma automática.

Y así como se instala en nuestra vida también se puede presentar en distintos aspectos de la misma: en nuestro trabajo, en nuestra familia y hasta en nuestras relaciones de pareja. En este último caso, la monotonía o la rutina terminan minando la ilusión del amor y es una de las grandes causas de separación.

En cualquiera de los ámbitos de la vida en que la monotonía se presente es importante saber que está en nosotros cambiarlo. Esto quiere decir que, en la mayoría de los casos, la monotonía se puede combatir haciendo cosas nuevas y diferentes. Si hacemos siempre lo mismo seguiremos obteniendo los mismos resultados, pero si cambiamos algo o innovamos podemos sorprendernos.

Sinónimos de monotonía

regularidad, uniformidad, aburrimiento

Antónimos de monotonía

variedad

Formato para citar (APA)

“Monotonía” (s/f.). En DeSignificados.com. Disponible en: https://designificados.com/monotonia/ [Consultado: ].

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