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Machismo

El machismo es aquella actitud o forma de pensar donde se considera al hombre como naturalmente superior a la mujer. Así, podemos decir que el machismo es una forma de sexismo caracterizado por discriminar y menospreciar a la mujer. Como tal, el machismo se basa en una serie de ideas preconcebidas y estereotipadas de carácter social.

Entre la ideología del machismo se cuentan creencias como que las mujeres deben adoptar una postura de sumisión hacia el hombre. Esto se basa claramente en la creencia machista de que la mujer es inferior al hombre y por ello debe estar sujeta a él. La sumisión de la mujer se acentúa a través de actitudes y conductas controladoras, psicológicas y violentas.

Cuando estas actitudes se traducen en agresiones físicas y psicológicas hacia la mujer se lo considera como violencia de género. Por lo general estas actitudes se reproducen de forma cotidiana en sociedades patriarcales. En estos casos, la sociedad se encuentra estructurada de tal forma que el hombre ocupa posiciones de poder en todos los ámbitos.

El machismo es la postura que considera a la mujer inferior al hombre.

La estructura patriarcal señala que el hombre ejerce poder o es una figura de autoridad en todos los ámbitos sociales. Su autoridad y/o poder impacta tanto en la mujer como en los niños y ocurre tanto en la familia como en el sector económico y en la política. Por estas razones, el machismo es un concepto de gran interés para las Ciencias Sociales como la Antropología y la Psicología.

Aunque el machismo resulta algo estrechamente vinculado a las sociedades patriarcales, también ocurre en otro tipo de sociedades. En sociedades que tienen un enfoque matriarcal o incluso equitativo pueden darse actitudes machistas. Incluso se dan casos en que este machismo se manifiesta de forma encubierta.

Lo opuesto al machismo es el concepto de feminismo, al que se define como el movimiento que busca reivindicar el rol de la mujer en la sociedad. Sin embargo, a diferencia del machismo, el feminismo no considera a la mujer como superior que el hombre. El feminismo toma una postura que exige igualdad de derechos para ambos géneros.

Algunos ejemplos y formas de machismo

Además de las actitudes y conductas que ya hemos mencionado, el machismo se presenta de numerosas maneras y en todos los ámbitos sociales. En las sociedades patriarcales ocurre que estas actitudes machistas se encuentran aceptadas y hasta legitimadas. Incluso en la actualidad existen legislaciones que discriminan y perjudican a la mujer en diferentes casos.

Algunos países se encuentran más atrasados que otros en materia de igualdad de derechos entre ambos géneros. Por esas razones siguen existiendo claras diferencias salariales, acceso al voto y hasta en las condenas por adulterio. El machismo se reproduce incluso en la religión, con la sumisión constante de la mujer hacia el hombre.

Antes mencionamos que también se dan casos de machismo encubierto, esto ocurre en aquellas sociedades con equidad de géneros principalmente. A pesar de los avances sobre igualdad, las sociedades actuales siguen perpetuando los mismos roles de género antiguos. En este sentido se estereotipan costumbres por ser consideradas aptas para el hombre y otras destinadas a la mujer.

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