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Lujuria

La lujuria hace referencia a la actividad o deseo sexual frenético, un apetito sexual descontrolado. En este sentido, la lujuria es lo opuesto a la castidad y como tal es considerado un pecado capital. También señala una abundancia o exceso de objetos que estimulan o excitan los sentidos.

Esta palabra deriva del término luxus del latín que significa abundancia o bien exuberancia. También se suele relacionar la palabra lujuria con lascivia en el sentido del apetito sexual descontrolado. Así, la lujuria se presenta a través de comportamientos arrebatados, descontrolados y hasta furiosos en el ámbito sexual.

La lujuria también se presenta de forma psicológica a través de pensamientos posesivos hacia otra persona. Estas actitudes pueden resultar un tanto negativas y peligrosas ya que en algún momento se pasa a la acción. Y cuando esto ocurre da lugar a comportamientos complejos y graves que pueden tener serias consecuencias.

La lujuria es un exceso de apetito o deseo sexual.

Algunos comportamientos graves derivados de la lujuria son los abusos sexuales, el adulterio y hasta la prostitución. La mayoría de las conductas lujuriosas que se realizan sin consentimiento mutuo se consideran delitos. Por lo tanto existen ciertas legislaciones cuando, por ejemplo, alguien abusa sexualmente de otra persona.

Estas legislaciones protegen a las víctimas de estos hechos para que puedan denunciar lo que les pasó y buscar justicia. La lujuria puede llevar a las personas a cometer actos desenfrenados e inconscientes. Además del daño físico y emocional hacia sus víctimas, también corren el riesgo de transmitir enfermedades sexuales.

Como la lujuria se considera un pecado capital, las religiones tienen distintas creencias al respecto. Así, el islam califica como lujuria aquellas relaciones sexuales que se dan fuera del matrimonio, lo que conocemos como adulterio. Es en el cristianismo donde la lujuria se considera un pecado capital relacionado a los deseos y vicios sexuales.

Algunas consideraciones sobre la lujuria

Además de un pecado capital, la lujuria se relaciona con algunos de los diez mandamientos. Entre ellos podemos mencionar el que señala que no hay que cometer actos impuros y el de no desear a la mujer del prójimo. Incluso se menciona en un pasaje de la Biblia que el solo mirar a una mujer con codicia es sinónimo de adulterio en el corazón.

Si bien el cristianismo condena la lujuria no se opone al deseo sexual ni lo considera algo malo. Por el contrario, mientras el deseo sexual sea algo bajo control y dentro de las normas sociales y decorosas está bien. El problema surge cuando se hace un uso excesivo o negativo del sexo, así la lujuría se considera una anomalía del apetito sexual.

Las personas que padecen lujuria presentan un deseo sexual desordenado, exagerado y hasta incontrolable. Esto provoca que no piensen casi en las consecuencias de sus acciones y se manejen puramente por sus impulsos. Cuando dejan que sus impulsos sexuales los dominen es una clara señal de que se ha vuelto un problema.

Sinónimos de lujuria

excitación, lascivia

Antónimos de lujuria

castidad, pudor, recato

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