Caligrafía

El término caligrafía tiene su origen en el griego kaligafía y su significado etimológico es: escribir bello. Existe no obstante otra acepción para el término, relacionada con las características propias de la escritura de cada individuo. Esto es, los rasgos propios que hacen inconfundible la letra de una persona.

La caligrafía entendida como el arte de escribir con letra bella y con sentido estético, escapa de la mera funcionalidad de la escritura. Para la caligrafía no alcanza con que el texto sea legible, tiene que ser armónico a la vista, hermoso.

Pluma fuente para caligrafía

Era enseñada en las instituciones escolares, pero los cambios tecnológicos y de enfoque pedagógico la fueron apartando de las aulas. Hay algunos establecimientos escolares que utilizan la pluma fuente como primer elemento de escritura con tinta. Pero hay otros que directamente indican la utilización del bolígrafo, que no facilita la práctica de caligrafía.

La caligrafía en la historia

La historia de la escritura se remonta a China, hacia el año 2650 a.C. Los caracteres chinos se basan en la utilización de ideogramas. Es por esto que para la cultura tradicional china , la caligrafía es de suma importancia. Cuentan con elementos tales como los pinceles propios para la caligrafía china, que actualmente se han popularizado en otras partes del globo.

Por otra parte, la caligrafía occidental se desarrolla en base al alfabeto latino. Esta escritura es totalmente diferente a la china antes mencionada. En la Edad Media, los monjes copistas daban muestras de su caligrafía sobre los pergaminos. Estos documentos, pensados de manera utilitaria, tenían además la condición de artísticos por el tipo de escritura empleada.

En la letra gótica, las partes redondeadas de las letras presentan una especie de quiebre.

En esa época la cultura islámica desarrolló su caligrafía basada en el alfabeto árabe. Este tipo de caligrafía tuvo la particularidad de ser utilizada también como arte ornamental en las construcciones edilicias. Además de por la belleza de los caracteres, esto se debe a la prohibición de esta cultura a cualquier representación de seres vivos.

La caligrafía comenzó a perder popularidad a mediados de 1400 con la aparición de la imprenta de Guttenberg. Las tipografías cobraron gran importancia en a favor de la difusión de la escritura. Era notable la diferencia en cuanto al tiempo que podía invertir un copista en comparación a la agilidad de la imprenta.

Distintos tipos de caligrafía

Caligrafía China: Esta caligrafía, la primera de la que se tiene registro, es sumamente rica y artística. Los caracteres son escritos utilizando un pincel especial, en sus orígenes sobre caparazones y huesos; en la actualidad sobre papel específico. Desde el punto de vista cultural, tiene una gran importancia, ya que una excelente caligrafía es indicio de un bien nivel social.

Shodo o caligrafía japonesa: Tiene su origen en la escritura china, y al igual que ésta, es una práctica milenaria. Para su realización se utiliza tinta, papel de arroz y pincel. Este tipo de caligrafía se caracteriza por la delicadeza de los trazos. Se aprecia a simple vista la armonía entre éstos y los vacíos, que crean unos diseños tan hermosos que suelen utilizarse a menudo como tatuajes, sobre todo en el mundo occidental.

Caligrafía árabe: Esta variante de la caligrafía es muy particular, ya que las letras del alfabeto conforman una unidad y la escritura se realiza de derecha a izquierda. Cuando el islamismo comenzó su expansión se empezó a registrar la historia de manera escrita. El elemento característico para la caligrafía árabe es el cálamo, que no es otra cosa que una caña hueca con un corte oblícuo en uno de sus extremos. Esta característica permite variar el grosor del trazo.

Caligrafía occidental: La base de esta caligrafía es el abecedario latino. Su uso se expandió a todo el continente europeo gracias al Imperio Romano. Es considerada en la actualidad el tipo de escritura más utilizado a nivel mundial. Dentro de la caligrafía occidental se pueden observar variantes a lo largo de la historia tales como la letra gótica, la rotunda o la lombarda, por ejemplo.