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Seth

Seth forma parte de la antigua religión egipcia donde se lo consideraba el dios del desorden, los desiertos, las tormentas y la violencia. Este dios utilizó sus atributos para atormentar a Osiris, su hermano, hasta que fue confrontado por Horus. Seth era hijo de Nut, la diosa del cielo, y de Geb, el dios de la tierra.

Nut y Geb tuvieron cuatro hijos en total, Seth, Neftis, Isis y Osiris; Seth terminó por contraer matrimonio con su hermana Neftis. Además, tal como mencionamos antes, de acuerdo al mito de Osiris fue Seth quien lo metió en un cofre y se dedicó a torturarlo. Así, se culpa a Seth por el terrible asesinato de Osiris ya que lo cortó en pedazos y lo dispersó para que no lo resucitaran.

A pesar de esto, Isis, la esposa de Osiris, logró rearmar su cuerpo y resucitarlo para poder concebir un heredero. Así fue concebido Horus que tiempo después se encargó en vengar a su padre. Quizás por sus acciones, los egipcios asociaron a Seth con Tifón, aquella fuerza maligna de naturaleza furiosa y monstruosa.

Seth era uno de los principales dioses de la mitología egipcia.

Aunque por lo general Seth gozaba de una imagen tan negativa, también ayudó al dios Ra a resistir contra Apofis, la serpiente del caos. Y hablando de imagen, a este dios egipcio se lo solía representar como un animal enigmático, difícil de identificar. En este sentido, se creía que podía ser una mezcla entre burro, chacal, oso hormiguero y zorro con cuerpo de hombre.

Con respecto a su representación, cabe mencionar que se lo mostraba con: una cabeza de animal de hocico curvo, orejas largas y rectangulares, cola bifurcada y cuerpo de ser humano. Algunos consideraban que se trataba de la imagen de una jirafa, pero según los egipcios tenía cabeza de burro.

Así podemos concluir diciendo que Seth era el dios egipcio de la fuerza bruta, lo incontenible y lo tumultuoso. Se lo consideraba el dios del desierto y la sequía, así como el Señor del mal y de las tinieblas. También era el patrono de la guerra, las tormentas y la violencia, y a él se le atribuían la producción de los oasis.

Seth en la mitología egipcia

Ya hemos mencionado que a este dios se lo representaba con una figura sumamente particular difícil de clasificar. También vale señalar que la primera representación de Seth se encuentra en la cabeza de maza del rey Horus Escorpión. Pero también es cierto que se lo ha representado de diversas formas, con varios de los animales sagrados.

Seth era venerado, temido y odiado por el pueblo egipcio debido a sus cualidades duales de destructor y protector. La negatividad hacia Seth reside en su rol como hermano envidioso y la representación del mal en el mito de Osiris. Debido a las fechorías y maldades que le infligió a Osiris, este último se volvió más popular y adorado.

Aunque por momentos los egipcios llegaban a apreciar a Seth cuando cumplía su rol protector. Así, lo consideraban el patrón de las armas, la guerra y el productor de oasis, todo esto le servía para confundir a los enemigos de Egipto. También se lo asoció con las tormentas de arena ya que era el dios del desierto y por ello era una de las principales deidades egipcias.

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