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Hiperactividad

La hiperactividad, también conocido como trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA), es un problema que puede presentarse en la niñez. Este trastorno puede ser causado por condiciones como: incapacidad para concentrarse o para controlar el comportamiento y la misma hiperactividad.

Se trata de un problema que, por lo general, comienza a surgir durante la niñez. Este trastorno se diagnostica con mayor frecuencia en niños que en niñas. A pesar de surgir durante los primeros años de vida, el trastorno de hiperactividad puede continuar durante la edad adulta.

Los expertos no han llegado a conclusiones fehacientes sobre las causas que ocasionan este trastorno. A raíz de esto consideran que puede estar causado por factores sociales u hogareños y también puede ser algo genético. Lo que sí afirman los expertos en esta materia es que los niños que padecen THDA tienen una química cerebral diferente.

La hiperactividad es un trastorno que se presenta en la niñez generalmente.

En cuanto a los síntomas que caracterizan este trastorno, se los puede dividir en tres grupos. Por un lado están aquellos síntomas referidos a la incapacidad para concentrarse como la falta de atención o desatención. Otro grupo de síntomas son aquellos relacionados con la actividad extrema. Por último, los otros síntomas se relacionan con la impulsividad y el no poder controlar el comportamiento.

Estos síntomas pueden aparecer de forma independiente o bien en una combinación de los distintos grupos. De esta manera, algunas personas con THDA presentan síntomas relacionados con la desatención. Mientras que otros muestran síntomas de hiperactividad y de impulsividad. Mientras que hay algunos casos donde se da una combinación de estos síntomas y comportamientos.

En el primer grupo de síntomas se encuentran aquellos donde el individuo no atiende a detalles o comete errores por descuido. Además, le suele costar enfocarse en las actividades, no escucha cuando le hablan, se distrae con facilidad. También les cuesta seguir instrucciones, no les gusta realizar esfuerzos mentales continuos y pueden ser un poco descuidados y olvidadizos.

Otros síntomas de THDA

Por el lado de la hiperactividad, los síntomas incluyen conductas de extrema actividad como no poder estarse quieto. Los niños hiperactivos pueden estar corriendo y trepando a cosas en todo momento. No pueden jugar o trabajar en silencio, hablan todo el tiempo e incluso suelen estar moviéndose cuando están sentados.

Con respecto a los síntomas de impulsividad se dan algunas como la impaciencia y la incapacidad de esperar su turno. A veces pueden responder a una pregunta antes que terminen de hacerla, puede interrumpir a los demás o entrometerse en charlas y juegos ajenos.

Todos estos síntomas pueden surgir a medida que el niño va creciendo pero se deben considerar ciertas cuestiones para diagnosticar el THDA. Entre ellas se encuentran algunas conductas acordes al desarrollo y la edad del niño. Pero siempre se recomienda consultar a un profesional para realizar las pruebas y dar con el diagnóstico definitivo. El diagnóstico de THDA se realiza considerando los patrones vinculados a los síntomas señalados.

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