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Perversión

La perversión se trata de una inclinación antinatural en el comportamiento o los instintos de una persona. También señala la acción de pervertir, a uno mismo o a los demás, en cuanto a costumbres o vicios. En este sentido, hablamos de perversión cuando se han adquirido una serie de costumbres o vicios que resultan reprochables.

Aquellas personas que se inclinan y sucumben a sus instintos más bajos y antinaturales han elegido el camino de la perversión. En este sentido, no es de extrañar que muchas veces se asocie la perversión con cuestiones de índole sexual. Esto tiene que ver sobre todo con conductas dañinas, extrañas y hasta prohibidas que están mal vistas a nivel social.

La palabra perversión deriva del término pervertere del latín que se puede traducir como voltear. Originalmente esta palabra se empleaba en la psiquiatría clínica clásica, la psicopatología y la sexología. Esto se debía a que con esta palabra se describían una serie de conductas sexualas desviadas como el fetichismo, la pedofilia y el sadomasoquismo.

La perversión señala una inclinación desviada y viciosa.

Teniendo esto en cuenta podemos decir que la perversión suele estar asociada generalmente con la decadencia, el descontrol, la depravación y hasta la locura. También se tiende a considerar como perversión el no poder controlar los deseos e incluso la falta de modestia. Se podría llegar a decir también que caer en cualquiera de los pecados capitales es una señal de perversión.

Por lo general, la perversión se ha considerado desde siempre como un sinónimo de todo lo malo y negativo en cuanto a conductas o ideas. Quizás por eso se suele identificar a los criminales como perversos ya que no sienten piedad a la hora de lastimar a los demás. Pero también se debe a que todos los vicios y conductas desviadas se identifican como perversas.

Pero también cabe señalar que la perversión puede ser algo completamente subjetivo de acuerdo al contexto. Esto se debe a que las culturas y costumbres suelen ser diferentes, lo mismo sucede con los valores morales de cada sociedad. Por ejemplo, un baile típico de algún lugar puede ser considerado como algo perverso e incluso satánico para otra cultura.

La perversión en el campo psicológico

Antes mencionamos que el concepto de perversión se empleaba inicialmente en disciplinas psicológicas para señalar conductas sexuales desviadas. Esto sucedió principalmente durante el siglo XIX donde todas esas prácticas atentaban contra las buenas costumbres de la sociedad. Aquí se incluían cuestiones como el exhibicionismo, el fetichismo, la homosexualidad, el incesto y el sadomasoquismo, entre otros.

Hasta el día de hoy y en algunos países se consideran como delitos algunas de estas prácticas. Por otra parte, de acuerdo al psicoanálisis, la mayoría de las personas tienen algún rasgo o inclinación perversa. Sin embargo, para que eso se convierta en una patología deben darse de forma fija y exclusiva.

Así, el psicoanálisis considera como perverso a aquella persona que tiene una sexualidad dominada por una pulsión parcial. Se cree que estas personas no lograron organizar sus pulsiones durante la niñez y estas se reproducen durante la edad adulta. De aquí pueden surgir ciertos fetichismos y conductas sexuales desviadas que lo convierten en un perverso.

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