Outsourcing

La palabra outsourcing se trata de un término en inglés usado comúnmente para referirse a la tercerización de servicios. De esta manera, la tarea de outsourcing la realiza otra empresa dedicada a ello para reducir la labor interna de una compañía. Por lo general, se recurre al outsourcing para lograr una mayor productividad y maximizar el alcance del negocio.

Este concepto de outsourcing se emplea en su formato original del inglés y no cuenta con una traducción oficial en español. Tampoco se encuentra incluida esta palabra en el diccionario de la RAE (Real Academia Española). Aunque en cierta forma se puede traducir como subcontratación cuando una empresa contrata a otra para que realice ciertas tareas.

Teniendo en cuenta lo señalado, el outsourcing consiste en destinar recursos a otra empresa por medio de un contrato. Así, la empresa subcontratada deberá realizar las actividades designadas para la compañía que la contrató. Esta modalidad de tercerización se utiliza muy seguido en el mundo de los negocios, sobre todo en grandes empresas.

El outsourcing se trata de la tercerización de ciertas actividades en una empresa.

Un ejemplo de outsourcing muy frecuente es el de call centers de atención al cliente o servicio técnico. Una empresa de telecomunicaciones, por ejemplo, terceriza la atención al cliente a una empresa de call center, o varias. De esta manera, los call centers se enfocan en la atención telefónica de los clientes de la empresa de telecomunicaciones.

En este ejemplo mencionado, aunque la empresa tercerizada se dedica a la atención al cliente, el servicio lo provee la empresa original. Otro ejemplo recurrente de outsourcing se da con el servicio de limpieza que contrata desde una escuela hasta un centro comercial. De esta manera, la empresa principal prefiere contratar a otra empresa para esa tarea en lugar de contratar empleados por su cuenta.

Este tipo de tercerización puede hacerse incluso a nivel internacional y se lo conoce como outsourcing offshore. Así, la subcontratación se realiza hacia otro país, ya sea con alguna empresa extranjera o bien abriendo una sede en otro país. Esta forma de tercerización internacional se emplea generalmente en las empresas informáticas.

Pros y contras del outsourcing

Entre las principales ventajas de la tercerización se cuenta la reducción de gastos en equipo, inversiones, manufacturas y sueldos. El outsourcing sirve para fortalecer los procesos de la empresa y establecer relaciones comerciales y corporativas. Ayuda a optimizar la calidad y los tiempos de entrega lo que tiene un impacto positivo en el desarrollo de la empresa.

Todo esto incrementa el alcance y la productividad de la empresa original y la posiciona frente a sus competidores. Se accede a mejores recursos tecnológicos y servicios de información y no hace falta capacitar al personal correspondiente. La empresa cuenta con mayor flexibilidad y hasta logra aplicar talentos o recursos en lugares estratégicos.

Por otra parte, a esta práctica se le suele criticar la precariedad laboral de los empleados subcontratados. Cuando se recurre a otros países que resultan más económicos atentan contra el empleo nacional al que pertenece la empresa. En ocasiones existen riesgos de perder el nivel de calidad del producto o servicio por la descentralidad empresarial.

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