Imprescriptible

Imprescriptible es un adjetivo compuesto por dos vocablos: «im», derivado del prefijo «in» (se cambia la n por la «m» dado que la precede una «p» y es regla ortográfica de la lengua española que luego de «n» no puede haber «p»), y «prescriptible», adjetivo derivado del verbo prescribir. El prefijo im/in se aplica para anular o negar la palabra subsiguiente. Y prescribir es una palabra proveniente del latín prae scribere, que hace referencia a cuestiones relativas a los derechos de la ciudadanía. Prescribir es que se acabe un cierto plazo legal convenido; que el tiempo transcurrido anule ciertas obligaciones, derechos o responsabilidades.

En particular, el concepto de prescripción es muy aplicado en el ámbito de las faltas y los delitos. Hay delitos que prescriben luego de transcurrido un tiempo, y una vez vencido ese plazo legal, ya no se puede juzgar ni condenar al responsable del mismo. En esos casos el que cometió el delito queda libre de culpa y cargo. Por ejemplo, según el Código Penal Argentino, una causa prescribe cuando transcurre un período de tiempo igual al de la condena prevista para ese tipo de delitos. Es decir, si la condena por un robo a mano armada fuera de diez años de cárcel, y desde que se cometió esa falta no se inició un proceso judicial, diez años más tarde ese delito prescribió y ya no se podrá juzgar ni condenar a los involucrados.

case-law-677940_1920

Imprescriptible

Pero al hablar de imprescriptible hablamos sobre aquellas faltas que no podrán prescribir nunca. Es decir que se podrá juzgar y condenar a los malhechores en cualquier momento, así hubieran pasado años, lustros o décadas desde ese entonces. Los delitos que involucran la privación de derechos humanos suelen ser imprescriptibles. Por más que el tiempo pase, sus responsables podrán (y deberán) ser juzgados tarde o temprano.

Años después de la caída del Nazismo y de los juicios de Núremberg, en 1968, una convención mundial declaró imprescriptibles a los delitos contra la humanidad, también llamados «de lesa humanidad», definidos como actos inhumanos contra la población civil: persecuciones por motivos religiosos, raciales o políticos; crímenes de guerra o contra la paz. Por ejemplo, genocidios, asesinatos, torturas, violaciones, privaciones ilegítimas de la libertad, esclavitud o desaparición forzada de personas; entre otros.

En Argentina recientemente se ha legislado la imprescriptibilidad de los delitos de abuso sexual hacia menores de edad. La nueva ley incluye además la figura del delito de trata de personas, haciéndolo también imprescriptible. Cualquiera que haya cometido este tipo de faltas podrá ser juzgado y condenado, sin importar el tiempo transcurrido.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *