Curatela

Se conoce por curatela a una asignación jurídica que protege los bienes e intereses de personas mayores de edad incapacitadas. La curatela es el nombre que recibe la asignación del curador que se encarga de tutelar los intereses de alguien incapacitado. Se trata de un concepto jurídico propio del derecho que debe ser reconocido legalmente.

La curatela se establece como una institución jurídica que guarda y protege los intereses de de ciertas personas. Esta institución se asigna normalmente como una forma de amparo para personas mayores que no pueden manejarse solas. Los casos más comunes en los que se aplica la curatela son: Personas declaradas como incapacitadas, emancipados que no tienen familia, aquellos que han sido declarados pródigos, entre otros.

La función de esta institución jurídica es designar a un curador que interviene en algunos actos que la persona en cuestión no puede hacer por su cuenta. En algunos casos, sobre todo si se trata de actos jurídicos, si el curador no interviene en el mismo se lo considera anulable.

Curatela es una institución jurídica donde se le asigna un representante legal a las personas incapacitadas.

La palabra curatela surge de la unión de otras dos palabras propias del lenguaje jurídico: curador y tutela. Sin embargo, esta palabra combinada deriva del término curatore del latín que se refiere a alguien que tiene a cargo o cuida de algo/alguien. El concepto jurídico de curatela surgió en el Derecho Romano.

Para el Derecho Romano existía cierta indecisión con respecto al término a usar para referirse a quienes sufrían enfermedades mentales. Cualquiera fuese la palabra utilizada, el sujeto que cuidaba de estas personas enfermas mentalmente se llamaba curator. El curator cumplía un rol muy parecido al del tutor, cuidar al enfermo y administrar su patrimonio.

La definición oficial de curatela para el Derecho Romano decía que se trataba de la institución encargada de proteger y custodiar aquellos bienes que necesitaran ser administrados y vigilados. Las personas representadas por la curatela que tuvieran momentos de lucidez podían obrar por cuenta propia. Y si su salud psíquica mejoraba y se demostraba podían recuperar su capacidad jurídica.

Legislaciones sobre la curatela

Según cada país y sus códigos legislativos, existen diferentes tipos de curatela. En Francia, por ejemplo, la curatela se otorga a mujeres casadas, pródigos, imbéciles y menores emancipados. Por su parte, Rusia se le otorga a menores emancipados o mayores que no pueden defenderse por sí mismos. En Alemania la curatela se emplea para los bienes principalmente.

Dentro de Argentina la curatela se asigna dependiendo el grado de incapacidad de la persona mayor de edad. En algunos casos excepcionales se asigna en menores de edad a partir de los 14 años. Existen dos vías para asignar un curador, por inhabilitación judicial o a través de un proceso de insanía.

El Código Civil de España establece curatela en menores emancipados cuyos padres han fallecido o se encuentran impedidos. En personas mayores cuando son declarados pródigo, que necesiten un tutor o tengan facultades disminuidas. En Chile se le otorga curatela al demente interdicto, al menor adulto, al sordomudo incapaz de expresarse y al pródigo.

Formato para citar (APA)

“Curatela” (s/f.). En DeSignificados.com. Disponible en: https://designificados.com/curatela/ [Consultado: ].

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