Heterosexual

La palabra “heterosexual” responde a una clasificación empleada universalmente para hablar de una determinada orientación sexual. Como su nombre lo indica, esta categoría se utiliza para referirse a una persona que se siente atraída sentimental y/o eróticamente hacia individuos del sexo opuesto, o bien, para definir a una pareja compuesta por un representante de cada sexo. Si bien es un término que alude a cuestiones fisiológicas, la carga de positividad que recae sobre la heterosexualidad está estrechamente asociada a valoraciones de tipo social.

Esta palabra fue empleada por primera vez por el médico norteamericano James G. Kiernan en mayo de 1892, en el marco de un artículo sobre sexualidad publicado en un número de la revista Chicago Medical Recorder. De acuerdo con lo versado por el especialista, el concepto de “heterosexualidad” se utiliza para catalogar a los deseos sexuales considerados normales dentro de la sociedad y se opone fuertemente a la categoría de “homosexualidad”, entendida como una perversión sexual que se aleja de la norma ya que empareja a personas del mismo sexo.

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Si bien el concepto cobró relevancia a partir del artículo del doctor Kiernan (acto que luego resultaría útil para fomentar una serie de tratados en los que se proponían maneras efectivas para “recuperar” a los homosexuales y convertirlos en “seres humanos normales”), se han rastreado los orígenes de estas distinciones al menos hacia una década antes, momento en el que las personas eran divididas en tres categorías: homosexuales, heterosexuales y normales, es decir, aquellos que hacen de su sexualidad algo mesurado y con fines reproductivos.

No obstante, no sería sino hasta la fundación del psicoanálisis, de la mano se Sigmund Freud, que la sexualidad comenzaría a tomar relevancia. En palabras del psicoanalista, la heterosexualidad no puede ser pensado como algo natural que nos es heredado. Esto quiere decir que la atracción de un hombre por una mujer no responde a causas naturales, sino que es el resultado de un proceso complejo que comienza a gestarse a nivel social y psicológico durante el desarrollo de la primera infancia.

A pesar de que la sexualidad se defina por causas sociales y culturales, existe una ligera tendencia a alabar a una alternativa por sobre otra. Por esta razón, el escritor francés André Gide, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1947, propuso la idea de que la sociedad occidental profesa un marcado heterosexismo, en donde cada libro, cada película, cada obra de teatro y cada producto cultural ha sido fabricado con el objetivo de predestinar la elección sexual de sus individuos, volcándolos a optar por parejas compuestas por un hombre y una mujer.

Más allá de las redefiniciones que este concepto ha sufrido a lo largo de su corta vida, los cambios han sido mayormente positivos, ya que de ser entendido como una patología sexual perversa que propiciaba la atracción desmedida por el sexo opuesto, ha pasado a ser considerado como la orientación sexual “normal”. Desde los años 2000 en adelante, la palabra “heterosexual” ha sido definida como la atracción que experimenta una persona hacia un individuo del sexo opuesto.