Lenguaje algebraico

El lenguaje algebraico se caracteriza por combinar tanto letras como números y signos en operaciones matemáticas. Un claro ejemplo de uso de este tipo de lenguaje es en una ecuación donde se desconoce el valor de algún número. En esos casos se suele usar la letra x para representar la incógnita y tratar de descifrar su valor en base al resto de la ecuación.

De igual manera, si en una misma operación se desconoce más de un valor se utilizan distintas letras para representarlos. También vale aclarar que el lenguaje algebraico sirve para traducir una serie de números y símbolos. La utilidad de este lenguaje radica en que facilita el manejo de cantidades desconocidas con símbolos sencillos.

A su vez, el lenguaje algebraico permite formular y estudiar ecuaciones o inecuaciones así como simplificar teoremas. Es decir, el lenguaje algebraico nos permite resolver problemas matemáticos cuyos resultados son generalizables. La función de este lenguaje radica en formar un idioma que generalice las diferentes operaciones aritméticas.

El lenguaje algebraico combina letras, números y signos en operaciones matemáticas.

El origen de este lenguaje se remonta a la edad media, más específicamente en la civilización musulmana del periodo AL-Khwarizimi. Así, luego de haber definido al lenguaje, podemos decir que una expresión algebraica utiliza elementos de dicho lenguaje. De esta manera, las expresiones algebraicas encadenan dichos elementos donde hay lugar para operaciones y variables.

Un ejemplo de expresión algebraica es lo que se conoce como término e incluye operaciones de división y multiplicación. Dichas operaciones suelen incluir tanto letras como números que pueden estar elevados a una potencia. En estas operaciones existe un término independiente que tiene valor numérico y otros denominados semejantes.

Los términos semejantes se caracterizan por tener una misma parte de letras y su coeficiente es el que varía. Estos términos solo pueden sumarse y/o restarse, pero solo si se trata de términos semejantes. Sin embargo, en este tipo de expresión algebraica se puede dividir o multiplicar cualquier clase de término.

Elementos del lenguaje algebraico

Ya mencionamos que este lenguaje emplea letras, números y signos. Ya mencionamos el uso de las letras en las operaciones matemáticas que lo emplean. Resta tocar el tema de los signos ya que pueden utilizarse agrupaciones de estos para alterar el orden de las operaciones.

En este sentido, los signos indican las operaciones que deben hacerse primero dentro de una ecuación compleja. Cuando hablamos de agrupaciones de signos nos referimos al caso de los corchetes, paréntesis y llaves. Estas agrupaciones de signos encierran operaciones dentro de otras.

Otros signos que se emplean en las operaciones algebraicas pueden servir para comparar o relacionar valores. Como es el caso de “<” y “>”, estos indican menor y mayor que otro número o valor, respectivamente. También podemos mencionar al signo “=”, el cual se utiliza para señalar el resultado de una operación y se lee como “igual a”.

Por último, cabe mencionar que este lenguaje se conforma por las letras del alfabeto, por lo general se usan las primeras o últimas tres. Las primeras suelen emplearse para señalar valores conocidos, las últimas se utilizan para representar las incógnitas. En algunos casos se utilizan también vocablos griegos.

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