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Gótico

El término gótico describe un estilo artístico que surgió en Europa occidental durante los siglos XII y XVI. Así, el estilo gótico comenzó durante la última parte de la Edad Media y se centró principalmente en la arquitectura. Algunos de sus rasgos característicos en materia arquitectónica eran las agujas elevadas, los arcos ojivales y los pináculos.

Cabe mencionar que el arte gótico nació en Francia y luego se terminó expandiendo a otros países de Europa Occidental. En cierta forma, el arte gótico fue la evolución del arte romántico que lo precedió. Se lo denominaba gótico originalmente de forma despectiva por los renacentistas que lo consideraban una invención de las tribus bárbaras.

Con esta palabra también se describe a todo aquello que se encuentra relacionado con dicho estilo artístico. Entre los rasgos característicos del estilo gótico se encuentran un arte sumamente elegante y en ocasiones monumental. Esto se debió a los notables cambios en el estilo de vida durante esta época donde también se produjo un lento y progresivo crecimiento urbano.

El arte gótico se lució en la arquitectura con enormes catedrales.

El auge del estilo gótico también se dio con la creciente demanda de construir órdenes monásticas. Así se terminaron construyendo varios edificios de gran tamaño y belleza. Esta demanda estuvo influenciada, en cierta forma, por la disminución de conflictos bélicos y el surgimiento de sectores sociales bien posicionados.

Algunos de los principales exponentes del estilo gótico arquitectónico fueron las catedrales con enormes ventanales con vitrales. Los vitrales de estas catedrales no solo cumplían un rol estético dada su complejidad y belleza, también aportaban luminosidad a los edificios. Esta era una clara diferencia en comparación con el estilo romántico previo al que sustituyó el gótico.

Aunque el estilo gótico se lució principalmente en la arquitectura, también tuvo sus aportes en otras corrientes artísticas. En la pintura, el estilo gótico se acercaba bastante a la realidad con algunos rasgos irreales. También se incursionó en la escultura, como por ejemplo las famosas gárgolas que complementaban las construcciones arquitectónicas.

El arte gótico

Ya hemos mencionado que esta corriente artística se lució principalmente en la arquitectura. Y esto se debe a que los edificios realizados durante esa época destacan por su originalidad, tamaño y detalles. Las grandes catedrales con sus hermosos vitrales eran uno de los máximos exponentes del arte gótico.

Otro rasgo característico del arte gótico se encuentra en la luz que tenían estos edificios gracias a los grandes ventanales y vitrales que tenían. Estos ventanales cumplían una función simbólica interesante ya que resaltaban la luz del humanismo que disipaban el oscurantismo medieval.

En el caso de la pintura gótica, resultaba frecuente que se representaran escenas religiosas con marcadas emociones. Aunque también vale señalar que esta forma de arte surgió varios años después que la arquitectura y la escultura gótica. Más tarde, el arte gótico se decantó por un estilo aún más emotivo y sombrío apostando por el realismo.

La literatura también incursionó en este estilo artístico pero recién a mediados del siglo XVIII. Así, la narrativa gótica nació en Inglaterra y se interesaba principalmente por el suspenso y el terror, se basaba en la descripción y el estilo epistolar. Entre sus principales exponentes se encuentran la famosa novela de Bram Stoker, Drácula.

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