Saltar al contenido

Espiral

La palabra espiral describe una línea curva que presenta varias vueltas en torno a un punto central. Se trata de una de las formas más frecuentes y comunes de la vida y representa significados como: crecimiento, evolución y expansión. Así, algunos animales y vegetales tienden a crecer y desarrollarse en patrones similares a la forma de la espiral.

De esta manera, podemos encontrar la forma espiral en cosas como el ADN, los caracoles y hasta los tallos de algunas plantas. En la naturaleza existen numerosos ejemplos de formas espirales como cuernos, galaxias, huracanes y remolinos. Se trata de un motivo de lo más simple, una línea curva y abierta que se enrolla en sí misma.

Mientras se va enrollando, la espiral va extendiéndose ganando espacio y volumen, es decir que crece. La espiral realiza un movimiento circular que parte del punto central y puede prolongarse indefinidamente. En este sentido, la espiral puede extenderse y seguir expandiéndose hasta el infinito.

La espiral es una línea curva que se expande alrededor de sí misma.

Teniendo en cuenta su forma y características, la espiral también se ha convertido en un símbolo con distintos significados. Así, entre los simbolismos asociados a la espiral podemos mencionar: el desarrollo, la extensión, el progreso y la rotación. La espiral representa un carácter cíclico de la evolución sobre ritmos que se repiten en la naturaleza y el universo.

Por todo esto podemos decir que la espiral sugiere una especie de camino arquetípico de crecimiento y transformación. Este camino de crecimiento y transformación remite tanto al orden físico como al espiritual. Y así como encontramos múltiples espirales en la naturaleza, también se encuentran en nuestro organismo.

Antes mencionamos que el mismísimo ADN cuenta con una forma espiralada, pero también la podemos encontrar en otras partes. Así, la forma espiral se encuentra en ciertos órganos, en el cabello enrulado y hasta en la forma de nuestros oídos. En cuanto al ADN, este está conformado por una hélice espiral doble que van rotando.

Algunos tipos de espirales

Existen diferentes tipos de espirales, pero algunas de las más importantes y conocidas son: la espiral de Arquímedes, la espiral áurea y la espiral equiangular o logarítmica. La espiral áurea cuenta con tres dimensiones, es decir, se trata de una espiral tridimensional. Otro ejemplo es el de la espiral doble que combina dos opuestos en un mismo símbolo y representa la dualidad del universo.

La espiral ascendente se puede interpretar como el símbolo del desarrollo, ascender hacia un estado más elevado. Este tipo de espiral es uno de los símbolos más usados por comunidades secretas y sectas. Un claro ejemplo de este tipo de espiral ascendente es la escalera de caracol.

También se suele asociar a la espiral con un símbolo de fecundidad vinculado a la luna y el agua. Este símbolo se repite en una gran variedad de ídolos femeninos de la era paleolítica, por lo que se la relaciona con las costumbres matriarcales de ese entonces. El mejor ejemplo de espiral se encuentra en el caparazón del caracol, el cual se considera un glifo universal sobre la temporalidad de la permanencia a pesar de los cambios fluctuantes.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.