De Significados
Espiritualidad

Mandala, ¿qué es?

Un mandala es un símbolo espiritual y ritual en las religiones hindúes que representa el universo y cuyo nombre sánscrito significa “circulo”. En su uso general, un mandala se ha transformado en un término genérico para cualquier diagrama, símbolo o patrón geométrico basado en un círculo o cuadrado, con formas geométricas concéntricas. Un mandala es un diagrama cósmico que nos recuerda nuestra conexión con el infinito.

Origen de los mandalas

Los mandalas se originaron en la India, por lo que el término mandala o mándala deriva del sánscrito y significa círculo, disco o rueda. Originalmente, los mandalas fueron creaciones que utilizaron las religiones budista e hinduista y que relacionaron con el micro y el macrocosmos. En este sentido, desde sus orígenes, el mandala ha estado asociado con lo espiritual y lo místico.

De esta manera, el mandala es la representación sagrada del cosmos y del universo. Es decir, su configuración de curvas y líneas entrelazadas señala el movimiento perpetuo, la repetición y renovación eterna que los caracterizan. Como se basa en un círculo y demás figuras geométricas, el mandala puede remontarse al mismo origen del mundo.

A pesar de ello, el uso de los mandalas no ha sido exclusivo de hindúes y budistas, sino que han sido utilizados por otras culturas antiguas como nativos americanos y aborígenes australianos. De hecho, se han encontrado formas circulares similares a los mandalas a lo largo de la historia de la humanidad como símbolos del universo y de la plenitud.

mandala
El mandala es la representación sagrada del cosmos y el universo.

Significado espiritual de los mandalas

De acuerdo a la antigua cosmología budista, el mandala es la representación ejemplar y figurativa del universo. Esto se asocia en gran parte a la figura del círculo y la espiral, tan presentes en los mandalas, que representan el orden cósmico y el movimiento cíclico de la vida. Incluso podemos llegar a considerar al Bing Bang como uno de los primeros mandalas ya que, de esta gran explosión, se originó todo el universo.

Tanto el círculo como la espiral recuerdan la existencia del centro, la fuente o punto de partida que impulsa la vida. Desde un punto de vista espiritual, el centro representa a Dios, el Creador y el origen de todo. En cierta forma, el círculo, y los mandalas por asociación, son símbolos que aúnan a todos los pueblos y tradiciones. De esta manera, todas las culturas consideran que este símbolo representa la dimensión sagrada de la vida.

Por eso podemos encontrar el círculo en numerosas culturas a lo largo de la historia de la humanidad. Desde la mitología egipcia, pasando por el calendario maya, la rueda medicinal sagrada de los amerindios, el zodíaco hasta los mandalas tibetanos. En definitiva, podemos encontrar al círculo y los mandalas en todas las culturas, religiones y tradiciones del mundo.

¿Para qué se usan los mandalas?

Originalmente, los mandalas se utilizaban en ceremonias o rituales místicos y/o religiosos. Por lo general, se usaban los mandalas como elementos decorativos e incluso como instrumentos de meditación en los templos. Es más, en oriente, existen muchos templos con forma de mandala. Pero también se los ha llegado a utilizar a modo de amuletos de protección para ahuyentar malos espíritus.

En varias tradiciones espirituales, los mandalas pueden ser empleados de la siguientes formas:

  • Para centrar la atención de los practicantes y adeptos; 
  • Como una herramienta de guía espiritual; 
  • Para establecer un espacio sagrado;
  • Y como una ayuda para la meditación e inducción al trance. 

La creación de mandalas, y la meditación a través de éstos, es un instrumento para potenciar la creatividad, expandir la conciencia y reconectarse con nuestro ser. Un mandala, en primer lugar, centra; luego otorga bienestar, armoniza y transmite paz. Crear un mandala no es difícil, por el contrario, consiste en dejar fluir la imaginación, de forma libre, sin preconceptos; pues al fin y al cabo, el mandala es el reflejo del interior.

El proceso de creación de los mandalas es un recorrido de las vivencias para un momento en particular de quién lo diseña. 

Además, cabe señalar que su realización genera cierta conexión espiritual entre quien lo crea y la divinidad. Pero también es una buena técnica terapéutica para mejorar la concentración o superar dificultades emocionales. 

En la actualidad, los mandalas no solo cuentan con un significado espiritual, también son herramientas empleadas para la meditación y la relajación. Aquellas personas que crean, dibujan o pintan mandalas hallan en ello cierto crecimiento personal y un equilibrio energético. Junto con el sentido espiritual que los caracteriza, los mandalas también se cuentan como piezas decorativas

Significado de las formas y colores de los mandalas

Antes mencionamos que el mandala hace referencia a un círculo en su significado original. Con eso en mente cabe mencionar que el círculo es el origen de todas las figuras geométricas y simbólicas. Entre los diferentes significados del círculo se encuentran el de la armonía y la belleza de la naturaleza, sus movimientos cíclicos y hasta la esencia de la vida.

Las figuras, formas y colores de un mandala cuentan con significados específicos.

Aunque el círculo es la base de un mandala, estos símbolos incluyen otras figuras y elementos en su conformación. Los mandalas se dividen según los puntos cardinales por lo que se los puede separar en diferentes secciones. El diseño de los mandalas también es objeto de interpretación, las formas y los colores tienen un significado. Por ejemplo, las figuras y formas significan:

  • El círculo representa lo absoluto y el verdadero “yo”;
  • El cuadrado el equilibrio y la estabilidad;
  • El triángulo está relacionado con la transformación y la vitalidad;
  • El corazón, con la unión, el amor, la felicidad;
  • La mariposa con la transformación, la muerte y la autorenovación del alma;
  • El laberinto es confusión y búsqueda del centro de uno mismo; etc.

Los colores también tienen diferentes interpretaciones:

  • El negro generalmente es tristeza, muerte, misterio;
  • Mientras que el blanco es el color de la perfección, significa purificación, iluminación;
  • El azul es serenidad, satisfacción, paz y alegría;
  • El rojo es energía pura, pasión y sensualidad;
  • El naranja es energía, ternura, valor y ambición;
  • El dorado, sabiduría y lucidez;
  • El verde representa esperanza, libertad y naturaleza, etc.

De acuerdo a la antigua cosmología budista, el mandala es la representación ejemplar y figurativa del universo. Esto se asocia en gran parte a la figura del círculo y la espiral, tan presentes en los mandalas, que representan el orden cósmico y el movimiento cíclico de la vida. Incluso podemos llegar a considerar al Bing Bang como uno de los primeros mandalas ya que, de esta gran explosión, se originó todo el universo.

Tanto el círculo como la espiral recuerdan la existencia del centro, la fuente o punto de partida que impulsa la vida. Desde un punto de vista espiritual, el centro representa a Dios, el Creador y el origen de todo. En cierta forma, el círculo, y los mandalas por asociación, son símbolos que aúnan a todos los pueblos y tradiciones. De esta manera, todas las culturas consideran que este símbolo representa la dimensión sagrada de la vida.

Por eso podemos encontrar el círculo en numerosas culturas a lo largo de la historia de la humanidad. Desde la mitología egipcia, pasando por el calendario maya, la rueda medicinal sagrada de los amerindios, el zodíaco hasta los mandalas tibetanos. En definitiva, podemos encontrar al círculo y los mandalas en todas las culturas, religiones y tradiciones del mundo.

Los mandalas y la psicología

El conocido psicólogo suizo Carl Jung fue quien introdujo el concepto oriental del mandala en la cultura occidental. Según su definición, el mandala es una expresión psicológica de la totalidad del ser. Carl Jung dijo: “bosquejé cada mañana en un cuaderno un pequeño dibujo circular, un mandala, que parecía corresponder a mi situación interna en el momento. Con la ayuda de estos dibujos pude observar mis transformaciones psíquicas de día en día”.

Para Jung, los mandalas son expresiones probables de lo inconsciente colectivo. Por otra parte, según sus estudios, la creación de mandalas le ayuda al sujeto en su proceso de individuación. De acuerdo a estos estudios, los mandalas ayudan a disminuir los niveles de ansiedad y estrés e incluso a lidiar con otros problemas emocionales.

Los mandalas tienen beneficios terapéuticos de acuerdo a la psicología.

Aunque no existen demasiadas evidencias científicas sobre el impacto positivo de los mandalas para la salud mental, varios estudios lo validan. Entre ellos se encuentra un estudio donde se descubrió que los mandalas sirven para disminuir los síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático.

Debido a sus beneficios, no es de extrañar que en la actualidad se tome como terapéutico el dibujar y pintar mandalas.

Más allá del proceso creativo y de los significados de los mandalas, éstos son frecuentemente utilizados para su observación. Observar un mandala de forma continua y acompañar el acto con una respiración acompasada lleva al observador a un estado de relajación propia de un proceso de meditación. Existe una técnica de relajación oriental que parte de mandalas ya dibujados (solo líneas y en fondo blanco) y que consiste en colorearlos. Mediante esta focalización se logra la relajación, devolver la tranquilidad y favorecer la creatividad.

¿Cómo hacer mandalas?

Considerando los beneficios de los mandalas, no es de extrañar que dibujar y colorear mandalas se convirtiera en un pasatiempo terapéutico. Además, lo bueno de este pasatiempo es que no hace falta ser un artista experimentado para animarse. Los mandalas nos ayudan a calmarnos, enfocarnos, conectar con nuestro lado creativo y hasta nos generan cierta satisfacción.

Para hacer mandalas necesitamos los siguientes materiales:

  • lápiz y goma para borrar,
  • hojas blancas del tamaño y gramaje que prefieras según la técnica con la que pintemos,
  • un compás,
  • bolígrafos o microfibras para delinear,
  • lápices de colores, acuarelas, fibras, resaltadores o el material con el que vayamos a colorear y pintar.
Dibujar y pintar mandalas es un pasatiempo terapéutico.

Pasos a seguir para hacer mandalas:

  1. En primer lugar debemos dibujar la base de nuestro mandala. Para ello podemos ayudarnos con un compás trazando un círculo del tamaño deseado.
  2. Luego debemos realizar círculos más pequeños dentro del círculo principal. Lo importante es que los círculos estén centrados, no importa la distancia que los separe. La cantidad de círculos depende del diseño en mente pero debemos dejar un círculo pequeño al centro.
  3. Una vez establecida la base de nuestro mandala podemos dar rienda suelta a la creatividad añadiendo detalles y dibujos con lápiz. Aquí podemos emplear diferentes figuras geométricas y combinaciones para darle la apariencia que nos guste.
  4. A continuación podemos agregar detalles en la parte exterior del mandala para que parezca más complejo o elaborado. Incluso podemos imitar esos detalles en el interior del mandala.
  5. Una vez terminamos de dibujar el diseño de nuestro mandala podemos comenzar a delinear con un bolígrafo o una microfibra.
  6. El último paso es el más entretenido ya que podemos empezar a pintar nuestro mandala. Aquí podemos usar desde lápices y crayones hasta acuarelas e incluso fibrones combinando colores y patrones a gusto.

Mandalas gratis para imprimir

Para quienes no se les da muy bien dibujar también existe la opción de descargar diseños de mandalas listos para colorear. A continuación te compartimos algunas opciones que puedes imprimir y pintar como más te guste:

Preguntas frecuentes

¿Qué es un mandala y qué significa?

Un mandala es un símbolo espiritual y ritual que representa al universo y cuyo nombre en sánscrito significa “circulo”. Los mandalas son cualquier símbolo o patrón geométrico basado en un círculo o cuadrado, con formas geométricas concéntricas. El mandala es un diagrama cósmico que nos recuerda nuestra conexión con el infinito.

¿Para qué sirve un mandala?

Los mandalas se empleaban como instrumentos de meditación, ya sea para centrar la atención, a modo de guía espiritual e incluso para inducir el trance. También sirven para mejorar la concentración, superar dificultades emocionales y tienen beneficios terapéuticos para quienes los dibujan o pintan. Incluso se pueden utilizar como objetos decorativos o como amuletos de protección.

¿Qué representan las figuras en un mandala?

Los mandalas se basan en un círculo o un cuadrado con formas concéntricas, cada elemento que lo compone tiene un significado específico. El círculo representa la armonía y el movimiento; el cuadrado el equilibrio; un triángulo, la transformación; un laberinto se refiere a la búsqueda del centro; entre otros.

Formato para citar
"Mandala, ¿qué es?". En: De Significados. Disponible en: https://designificados.com/mandala/ Consultado: 10 de junio de 2024.


Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *