Wearable

Wearable es un término que se escucha mucho en los últimos tiempos para hablar de dispositivos tecnológicos con microprocesadores que, por su tamaño y diseño, se pueden llevar puestos. La palabra proviene del inglés, y hace referencia a accesorios tecnológicos que una persona puede llevar puestos, ‘wear’es el verbo, y ‘wearable’ es el adjetivo que en español se traduciría como ponible.

Los wearables se han extendido de forma notable desde 2010 en adelante. Cada vez es más habitual encontrar publicidades acerca de relojes inteligentes, pulseras deportivas, gafas de realidad aumentada y otros pequeños gadgets que el usuario puede llevar puestos como si fuesen un accesorio de indumentaria más. La gran ventaja de los wearables es que nos brindan todo tipo de información útil sin necesidad de consultar el móvil o el ordenador.

La tecnología wearable se apoya en los microprocesadores. Estos pequeños componentes son los responsables principales de todo lo que puede hacer un reloj inteligente, un par de gafas de realidad virtual o una pulsera deportiva inteligente. Es como tener un pequeño ordenador siempre con nosotros. En el caso de las pulseras, por ejemplo, suelen incluir sensores para procesar la información de los pasos que damos, las calorías que perdemos y el tiempo que dedicamos a un determinado ejercicio. También hay wearables que analizan el sueño, que nos pueden indicar la ruta más rápida para llegar a destino, entre otras cosas.

La diferencia principal entre un dispositivo wearable y un gadget tecnológico tradicional recae en el tamaño. Los wearables son lo suficientemente pequeños y prácticos como para llevarlos puestos, ya que no ocupan mayor espacio que unas gafas o un reloj tradicional. En cambio, llevar un ordenador portátil a todas partes no resultaría tan cómodo.

Los orígenes de la tecnología wearable pueden rastrearse bastante atrás en el tiempo, ya en 1970 se habían intentado añadir funciones de procesamiento complejo a dispositivos que podíamos llevar con nosotros. Incluso en novelas y series de James Bond, o del escritor Ray Bradbury se hablaba de relojes inteligentes y gadgets similares. De 2010 en adelante la popularidad de los gadgets wearables aumentó considerablemente, pasando a formar parte de los lanzamientos habituales de empresas como Sony, Samsung y Apple.

De un tiempo a esta parte el término wearable se ha vuelto común en las conversaciones en español sobre el mundo de la tecnología y los gadgets. Es otra de esas palabras que nos llegan desde el inglés y las adoptamos porque resultan más cómodas para referirse a un tipo específico de dispositivos.

Los wearables pueden tener diferentes formas y funciones, pero siempre comparten esa cualidad principal que es el tamaño, la posibilidad de llevar el dispositivo puesto a cualquier parte y no tener que estar consultando con movimientos aparatosos como puede suceder con un teléfono móvil con pantalla de 5,7 pulgadas.

La próxima vez que escuches el término wearable, ya sabrás que se están refiriendo a tecnología con la particularidad de poder ser utilizada como si fuese un accesorio más de la indumentaria que usamos en nuestro día a día.

Sinónimos de wearable

ponible, usable, portátil