De Significados

Ponencia

La palabra ponencia se emplea para referirse a la propuesta sobre un tema que se examina y resuelve por una asamblea. A la vez, se denomina ponencia al encargo sobre esta propuesta que se le realiza a un ponente. Como tal, la ponencia es una actividad académica donde el ponente presenta su posición sobre un tema específico.

¿Qué es una ponencia?

El concepto de ponencia hace referencia a la presentación académica sobre un tema específico. Por lo general, las ponencias se realizan como una forma de actividad o evaluación académica. Esto quiere decir que dicha ponencia será evaluada o examinada por un panel de personas interesadas o especializadas en el asunto.

En la mayoría de los casos, las ponencias se llevan a cabo por medio de convocatorias con el fin de participar en eventos. Dichos eventos suelen ser de carácter académico, científico o técnico, por lo general, tales como: audiencias, congresos, mesas redondas, seminarios, simposios, teleconferencias, entre otras.

La ponencia es una actividad académica donde alguien hace una presentación sobre un tema que luego será evaluado.

Las convocatorias de este tipo suelen contar con una serie de requisitos específicos a tener en cuenta para presentar ponencias. Pero en general, basta con conocer y estar familiarizado con las características de las ponencias. Es decir, saber acerca de la estructura, reglas y características generales de elaborar una ponencia.

Características de una ponencia

A la hora de elaborar y presentar una ponencia debemos tener en cuenta una serie de aspectos y rasgos. En primer lugar, se debe realizar un análisis profundo del tema elegido cuidando la calidad y riqueza de la información utilizada. Si bien la ponencia se caracteriza por ser un trabajo breve, igualmente debe ser exhaustivo.

Además se debe procurar que el documento redactado para la ponencia sea claro y tenga coherencia interna. Con esto último nos referimos a que lo que plantea la ponencia debe seguir un orden determinado y sus párrafos deben articularse lógicamente. Toda ponencia presenta una tesis acerca del tema abordado que debe ser respaldada con argumentos validados.

Las ponencias se redactan pensadas para ser expuestas de forma oral ante una audiencia. Por esta razón, se puede complementar el discurso con recursos audiovisuales como gráficos, fotos, vídeos, etc. Con la presentación de la ponencia se pretende estimular inquietudes cognoscitivas del público, propiciar el debate e incluso persuadir a los oyentes.

La ponencia debe realizarse para ser presentada oralmente, debe ser clara y contar con coherencia lógica.

Estructura de una ponencia

Al igual que cualquier tipo de redacción, una ponencia debe contar con una introducción, un cuerpo y una conclusión. La introducción debe conseguir atraer la curiosidad y atención de los oyentes presentando el tema a tratar. En el cuerpo se desarrolla el tema con sus respectivos argumentos y tesis que luego se resume y cierra en la conclusión.

Si bien las ponencias se piensan para ser presentadas de forma oral, también se redacta un documento académico. Este documento debe contar con una portada donde se titula la ponencia, se menciona a sus autores y se especifica el origen o evento al que se suscribe. Luego incluye un breve resumen de la ponencia, una introducción que contextualiza y enumera los objetivos de la propuesta.

En el desarrollo se incluyen la tesis de la ponencia y los argumentos que la respaldan. Aquí se pueden incluir citas, estadísticas, experiencias, formulaciones teóricas, interpretación de datos, etc. Por último, la conclusión incluye los resultados y hallazgos en base a los objetivos pautados y se suele listar la bibliografía con las fuentes de información consultadas.

Contar con algún recurso o soporte audiovisual refuerza aún más la ponencia y lo que el ponente expone. Tal como hemos mencionado, mientras el ponente presenta su discurso puede acompañarlo con diapositivas, gráficos, imágenes o vídeos. Esto sirve para reforzar lo dicho, hacer la presentación más llamativa e interactiva.

Cuando el ponente está terminando su exposición debe dar un espacio para el diálogo y la formulación de preguntas. Aquí puede resolver dudas o consultas de la audiencia, mantener el enfoque en el tema tratado y proceder con claridad y coherencia. Recordemos que una ponencia debe fomentar el debate, es una actividad didáctica y formativa.

La ponencia, como todo documento académico, debe contar con una introducción, un desarrollo y una conclusión.

Evaluación de una ponencia

Antes hemos mencionado que una ponencia se desarrolla para exponer en un evento académico donde será evaluado por un panel. Estas presentaciones se caracterizan por ser un texto argumentativo sobre un tema específico que será presentado en público. De esta manera, debe ser un trabajo breve que pueda evaluarse y discutirse colectivamente.

Como se trata de un texto argumentativo donde se presenta un punto de vista o postura sobre un tema, va a ser evaluado. En la evaluación de una ponencia se consideran una serie de indicadores acordes a los requisitos de elaboración. Esto es, si se respeta la estructura, características y reglas que debe tener cualquier ponencia.

Entre estos indicadores se cuentan algunos como: el aporte que hace la ponencia al tema en discusión, su carácter de actualidad, la claridad, coherencia, cohesión y corrección idiomática. También se contempla: su capacidad persuasiva, el dominio del tema, su fuerza argumentativa, el manejo lexical, su originalidad, los recursos retóricos empleados, lo significativa que resulta la propuesta y el tratamiento bibliográfico adecuado.

Cuestiones a tener en cuenta

Considerando que la ponencia debe presentarse en público hay que tener en cuenta el lugar en el que se desarrollará. La mayoría de las veces, quienes organizan esta clase de eventos eligen el espacio y la modalidad según los temas a tratar. En este sentido, las opciones incluyen desde una aula magna, una mesa redonda, un teatro hasta una videoconferencia.

Con las ponencias se debe considerar el lugar donde se llevará a cabo, el público objetivo y el enfoque de la presentación.

Cada uno de estos espacios cuenta con sus propias ventajas y desventajas a considerar para cada caso. Las exposiciones cuentan con sus propias necesidades, tienen más o menor convocatoria y requisitos a contemplar. Algunas requieren cercanía con la audiencia, precisan soportes para reproducir el material complementario, más espacio para hacer una demostración, etc.

Y si el espacio es importante, también lo es el público que será espectador u oyente de la ponencia. Una vez seleccionado el espacio se debe promocionar el evento para llegar al público objetivo. Con esto nos referimos a las personas que puedan estar interesadas en el tema de la ponencia.

En la promoción de esta clase de eventos lo principal a tener en cuenta es el enfoque de la presentación. Si el público se compone de especialistas en el tema, la ponencia puede ser más técnica y avanzada. Pero si es un público más general se deberá adecuar la exposición para que cualquiera pueda entenderlo.

La selección de los ponentes también se adecua al tipo de evento y los temas a tratar. Por lo general, lo ideal es que quienes se presenten no solo sean conocedores del tema sino que sean apasionados del mismo. El carisma y oratoria del ponente puede ser uno de los puntos fuertes a la hora de la presentación.

Tipos de ponencia

Ya hemos abordado los diferentes aspectos técnicos y específicos de las ponencias, pero cabe mencionar cómo se clasifican. Las ponencias se clasifican principalmente de acuerdo a su intención, al tipo de audiencia y al tema que abordan. Según su temática, las ponencias se clasifican de acuerdo a la disciplina en la que se encuadran.

Así podemos hablar de ponencias académicas, científicas, filosóficas, de literatura, medicina, políticas y hasta de marketing. Dentro de estas últimas se encuentran las ponencias donde se presentan nuevos productos. Y dentro de las ponencias académicas y científicas se incluyen las de tipo teórico, proyectos de investigación, documentales, proyectuales y las interactivas.

Las ponencias se pueden clasificar según su audiencia, la intención o el tema que abordan.

Las ponencias académicas y científicas tienen como objetivo lograr ser publicadas e informar sobre nuevos conocimientos. Por lo general, estas ponencias se destinan a un público específico, especializado en estos temas, debido a su complejidad. En el caso de las ponencias interactivas apuntan a una participación más activa e inclusiva del público.

Además de las clasificaciones ya mencionadas, las ponencias también pueden clasificarse según su contexto, duración y complejidad. Según el contexto pueden ser ponencias académicas, por teléfono, online, vídeo grabadas. De acuerdo a su complejidad y duración pueden ser básicas, breves, cortas, largas o simples.

Diferencia entre ponencia y conferencia

Ambas palabras se refieren a tipos de discursos que buscan transmitir algún conocimiento. La ponencia se caracteriza por presentar sobre un tema específico, despertar la atención del público y señalar una postura sobre dicho tema. En cuanto a la conferencia sirve para transmitir conocimientos y cuenta con una instancia de preguntas y respuestas.

Las ponencias sirven para presentar nuevos enfoques o trabajos sobre el tema seleccionado y discutir acerca del mismo. Son una instancia para compartir nuevos hallazgos, debatir enfoques y posturas entre colegas. También sirven para sentar antecedentes académicos que pueden retomarse en investigaciones o trabajos posteriores.

Si bien a grandes rasgos ambos conceptos señalan momentos semejantes, las conferencias son más bien formativas. Es decir, buscan transmitir conocimientos, experiencias o resultados de una investigación. En las conferencias se pone especial foco en parte de las preguntas y no se evalúa la presentación como sucede con las ponencias.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una ponencia?

La ponencia es una presentación académica sobre un tema específico que será evaluada por un panel. Por lo general, las ponencias se realizan a través de convocatorias y cuentan con una serie de requisitos a cumplir.

¿Cuáles son las principales características de una ponencia?

En la ponencia se debería realizar un análisis profundo y exhaustivo sobre el tema elegido, debe redactarse con claridad y coherencia. Las ponencias suelen presentar una tesis basada en el tema escogido y debe respaldarse con argumentos comprobables y fuentes validas. Se piensan y redactan para ser presentadas de forma oral y pueden complementarse con recursos audiovisuales.

¿Cuál es la estructura que deben seguir?

Como cualquier documento académico, una ponencia debe contar con una introducción, un desarrollo y una conclusión. En la introducción se presenta el tema y se busca atraer la atención de la audiencia. En el desarrollo se expone la tesis y los argumentos de la ponencia y luego se termina de cerrar en la conclusión con los resultados encontrados. Se recomienda añadir las fuentes bibliográficas utilizadas y dar un espacio al diálogo y debate durante la presentación oral.

¿Cómo se evalúa una ponencia?

Las ponencias se caracterizan por ser evaluadas por un panel del evento en el que se presentan. Por ello existen una serie de indicadores basados en los requisitos de su evaluación que deben respetar. Esto es, si respeta la estructura, características y reglas, el aporte que realiza, la originalidad, su fuerza argumentativa y persuasiva, entre otros.

¿Qué tipos de ponencia hay?

Las ponencias pueden clasificarse según la audiencia, la intención que persiguen y el tema que abordan. Los temas de las ponencias pueden abarcar numerosas disciplinas académicas y científicas e incluso pertenecer al ambiente del marketing. También se las puede clasificar de acuerdo al contexto, la complejidad y la duración.

Formato para citar
"Ponencia". En: De Significados. Disponible en: https://designificados.com/ponencia/ Consultado: 13 de abril de 2024.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *