Estructura de un texto informativo

Un texto informativo busca proporcionar ciertos datos o información sobre un tema particular al público lector. Debido a su carácter informativo, estos textos deben redactarse de forma clara, señalando la idea principal. Para lograr su objetivo se vale de ciertos recursos como negritas, itálicas o comillas, pero se trata de un género opuesto a la ficción.

Además de los recursos textuales antes mencionados, los textos informativos también pueden acompañarse de recursos gráficos. En este sentido, pueden emplearse fotografías, gráficos, ilustraciones, leyendas y tablas para complementar la información expuesta. Todo esto sirve para explicar mejor el tema tratado en dicho texto y ayudar a la comprensión del lector.

Aunque la estructura de estos textos depende del tema que aborda o la disciplina a la que se suscribe, suelen existir ciertos parámetros a seguir. De esta manera, la estructura o formato en el que se presenta un texto informativo también apunta a que la idea se transmita correctamente. Por ello, la estructura de un texto informativo debe contener:

La estructura de un texto informativo está pensada para transmitir la información adecuadamente.

  • Título. El título debe reflejar claramente la idea principal del texto que precede. Como tal, puede estar compuesto por una sola palabra o bien una frase, pero debe ser lo más claro y conciso posible. Es la forma de asegurar que se transmite la información primordial, el tema a tratar.
  • Subtítulo. Acompaña y complementa la información brindada en el título, sin embargo se trata de una leyenda breve. Los subtítulos sirven para ampliar o añadir un poco más de información sobre el tema a tratar.

  • Introducción. Por lo general es un párrafo de pocas líneas que anticipa el tema a abordar en el texto. Sirve para orientar e introducir el tema, pero sin profundizar demasiado en él. Es más bien anticipatorio pero busca llamar la atención del lector para que siga leyendo.
  • Cuerpo. El cuerpo del texto, como su nombre lo indica, son todos los párrafos que lo conforman. Aquí se desarrolla y profundiza la información que sirve para explicar el tema en cuestión. Además de la idea principal se abordan otras secundarias que sirven para complementar la primera y que se entienda mejor el tema.
  • Conclusión. Es la parte final del texto, el o los últimos párrafos del mismo donde se cierran las ideas propuestas. Sirve para redondear y terminar de asentar la idea principal que se desarrolló en el resto del texto.

Características y objetivos

La estructura de estos textos busca transmitir lo mejor posible la información o las ideas relacionadas a un tema concreto. Como la información expuesta es lo primordial se debe presentar de forma adecuada para garantizar su asimilación. Para ello hay que brindar la cantidad necesaria y justa de información de la forma más clara y concisa posible.

Al tratarse de un texto informativo debe ser lo más objetivo posible, lo que significa que el autor no debe introducir sus propias opiniones. Entre las características de un texto informativo podemos mencionar que debe ser: claro, conciso y preciso. Debe narrarse de forma correcta y entendible, mencionar los datos más relevantes y presentarlos adecuadamente.

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