Saltar al contenido

Logística

La palabra logística hace referencia a la técnica militar centrada en el movimiento de los ejércitos, su mantenimiento y transporte. También se refiere a los medios que se necesitan para poder efectuar un proceso complicado. Esta palabra deriva del término logistics del inglés y se refiere a los medios y métodos para organizar algo.

En el ámbito empresarial, se le llama logística al orden que caracteriza a los procesos de producción y comercialización de las mercancías. De acuerdo a este concepto, la logística supone el puente entre el proceso productivo y el mercado. Es lo que permite unir la producción con los puntos de venta a través de una serie de técnicas específicas.

Así, la logística en una empresa supone llevar a cabo una gestión de los recursos y una planificación de los mismos. De esta manera, la función de la logística tiene que ver con la mejor forma de controlar e implementar esos recursos. Aquí se debe considerar cómo conectar esos recursos desde su punto de origen hasta los puntos de consumo.

La logística incluye los métodos y técnicas para distribuir bienes y servicios.

Entonces, la logística se encarga de poder conectar los productos desde donde se elaboran hasta donde los consumen. Se trata de otro eslabón del proceso productivo que conforma todo un sector económico de gran importancia. La logística debe lograr poner al alcance de los consumidores estos productos que necesitan al menor costo posible.

Antes mencionamos que la logística se relaciona con el ámbito militar y es que el concepto surgió allí. Este concepto consideraba cómo se debía organizar el mantenimiento y el movimiento de las tropas durante una campaña. Durante la guerra, la logística resultaba vital ya que debían almacenar y transportar los elementos con eficiencia para garantizar el rendimiento de las tropas.

Trasladado al ámbito empresarial, la logística supone cómo se deben distribuir los bienes y servicios de forma correcta y eficiente. La logística será lo que le permita a las empresas poder cumplir con los requerimientos de los clientes. Además, se debe considerar cómo aprovechar los recursos disponibles para poder obtener la mejor rentabilidad posible.

Clasificación y métodos

A la hora de obtener los mejores resultados se debe generar una estrategia acorde a las necesidades de cada empresa. En este sentido, la logística debe considerar cuestiones como el volumen de pedidos (pequeña, estructurada o industrializada). A veces conviene contratar empresas tercerizadas que se dedican específicamente a realizar tareas de logística.

Para optimizar la logística se deben tener en cuenta cuestiones como la calidad del entorno laboral. Aunque no parezca esto resulta vital para poder realizar una óptima distribución de los productos. Aquí se puede recurrir a una buena organización del almacén, evitar hacer desplazamientos innecesarios o transportar cargas muy pesadas o facilitar máquinas para esto.

Otra cosa a tener en cuenta para una buena logística es el orden, aquí se deben realizar tareas como: numerar correctamente los productos, diseñar rutas de distribución adecuadas, delimitar correctamente las zonas de trabajo y almacenamiento, etc. Así, la logística supone cómo organizar correctamente las tareas de almacenamiento, transporte y entrega de los bienes y servicios.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.