Lenguaje mímico

El lenguaje mímico es una forma de comunicación y/o expresión no verbal que utiliza gestos y movimientos corporales. De esta manera, el lenguaje mímico expresa una idea o mensaje por medio de gesticulaciones y movimientos del cuerpo. Por lo general, el lenguaje mímico se emplea para transmitir todo tipo de emociones, necesidades o sentimientos con gestos.

En este sentido, el lenguaje mímico abarca todas las partes del cuerpo y lo empleamos más seguido de lo que notamos. Usamos lenguaje mímico al hacer gestos, señalar algo, cuando actuamos y hasta bailamos. Podríamos decir que este lenguaje se encuentra estrechamente relacionado con el lenguaje corporal y se diferencia en que resulta voluntario.

Cuando decimos que se diferencia del lenguaje corporal por su carácter voluntario quiere decir que lo empleamos a consciencia. La mayoría de las veces nuestro lenguaje corporal es inconsciente, transmite información involuntaria. En cambio, el lenguaje mímico es una forma de expresar algo a través de nuestros gestos y nuestro cuerpo.

El lenguaje mímico es una expresión no verbal que emplea gestos y movimientos corporales.

Por estas razones se considera al lenguaje mímico una de las formas más primitivas de expresión artística. No es de extrañar que este lenguaje se utiliza ampliamente en el espectáculo para enfatizar lo que se dice. De esta forma, el lenguaje mímico se emplea en discursos dramatizados para transmitir mejor emociones y sentimientos.

Además, el lenguaje mímico es la lengua natural de las personas con discapacidades auditivas. El lenguaje de señas es esencialmente gestual y mímico y les permite comunicarse y expresarse de esta forma. Lo que a su vez significa que podemos comunicarnos sin necesidad de hablar o emplear palabras.

Antes mencionamos que se trata de una forma de expresión artística primitiva y es el arte que realizan los mimos. Estos personajes representan espectáculos empleando únicamente sus expresiones faciales y gestos. Además de los gestos, los mimos se caracterizan por ser mudos, no emitir ni una sola palabra y comunicarse únicamente con este lenguaje.

Características y otros usos

La palabra mímico/a deriva del término mímicos del griego que señala algo relacionado al actor. Podría decirse que la mímica surgió como una forma de arte en Siracusa en el siglo V a.C. En la Antigua Grecia y en Roma los mimos eran muy bien considerados y populares, incluso influyeron y moldearon la comedia griega antigua.

Aunque en un principio estas representaciones se basaban en los gestos, con el tiempo fueron apoyándose más en las palabras. Hasta llegó a considerarse a la mímica como un género literario en el siglo I a.C. La mímica y la figura del mimo empezó a decaer con el auge del cristianismo y su posterior difusión.

Por eso se terminó relegando a la mímica como una forma de entretenimiento callejero que se realizaba en plazas y demás lugares públicos. Aunque cabe señalar que con la creación del cine, las primeras películas eran mudas y dependían mucho de la mímica. También se utiliza este tipo de lenguaje en juegos tanto para niños y adultos como el famoso “Dígalo con mímica”.

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