Kinesiología

La kinesiología, conocida también bajo el nombre de quinesiología, es una ciencia que adopta su nombre de la conjunción de dos palabras de origen griego: por un lado, “kinesis”, que significa “movimiento”, y “logos”, que significa “tratado”. Por esta razón, podemos definir a la kinesiología como la ciencia que estudia el movimiento humano, valiéndose de la utilización de principios generales que rigen a las ciencias físicas; por lo que se la reconoce como un estudio multidisciplinario.

La función de la kinesiología es comprender y restaurar la salud, en un principio, del sistema neuromuscular y, en segunda instancia, de garantizar el correcto desarrollo del cuerpo humano en su totalidad, atendiendo a las afecciones que no sólo atacan a los aparatos muscular y esquelético. De este modo, puede decirse que el objetivo de un médico especialista en esta disciplina es el de mejorar la salud, garantizar la capacidad fisiológica del paciente y prevenir las alteraciones o enfermedades.

first-aid-957433_1920Kinesiología

Se dice comúnmente que la formación académica del kinesiólogo es de naturaleza multidisciplinaria, debido a que su tarea consiste en recuperar y rehabilitar correctamente los músculos dañados que garantizan nuestra movilidad, y para ello es necesario recurrir a saberes y técnicas que provienen de las ciencias físicas. Esto quiere decir que, si bien el interés primordial de esta ciencia recae sobre el movimiento humano, la metodología empleada es de naturaleza física.

Los kinesiólogos cuentan con conocimientos de un gran número de disciplinas, tales como la anatomía, la histología, la fisiología, la fisiopatología, la ortopedia, la biomecánica, la ergonomía, la quinesiología deportiva, la terapia manual, entre otras. Por esta razón, se los considera profesionales aptos para desempeñarse como tutores de educación física, consultores deportivos o investigadores en las áreas de ergonomía, rehabilitación y salud ocupacional.

La kinesiología se vale de una técnica muy particular para detectar los trastornos motores: el especialista debe comprobar el estado de entre 12 y 42 músculos específicos, asociados a los diferentes meridianos, para detectar desequilibrios tensionales que se originan como producto de una condición desfavorable. Este método asegura la detección de tensiones mecánicas de una manera sumamente eficiente y en un tiempo mucho más próximo al que demoran en aparecer las molestias intensas.

Estos profesionales emplean técnicas especiales para recobrar la salud de los individuos afectados por dolencias musculares. Las mismas consisten en la prescripción de movimientos físicos específicos a nivel cualitativo y cuantitativo, ya que los kinesiólogos conocen las patologías vinculadas al mal funcionamiento de cada músculo, por lo que se encuentran habilitados para recetar ejercicios preventivos y asistenciales para mejorar y fortalecer al organismo en su totalidad.

Si bien en muchas ocasiones suele confundirse al kinesiólogo con el fisioterapeuta, lo cierto es que se trata de disciplinas muy distintas. Por un lado, el kinesiólogo analiza el movimiento y detecta problemas musculares apelando a los principios de la anatomía, la fisiología y la biomecánica; mientras que, por otro lado, el fisioterapeuta se encarga de aplicar técnicas específicas de la fisioterapia con el objetivo de solucionar posibles problemas ya identificados por otro profesional.