Saltar al contenido

Amaurosis

El término amaurosis hace referencia a la ceguera transitoria producto de una afección en los centros nerviosos o en el nervio óptico. Por lo tanto, esta afección afecta la visión del ojo y puede ser originada por distintas razones. Así, la amaurosis fugaz es causada por un bloqueo en la circulación sanguínea de la retina durante un momento.

Aunque se trate de una pérdida de visión momentánea es un posible síntoma de otras afecciones a considerar. En este sentido, la amaurosis no es considerada como una enfermedad por sí sola pero puede estar vinculada a otras condiciones. Por ejemplo, podemos sufrir de amaurosis porque tenemos un bloque arterial que deberíamos chequear.

Si una de las posibles causantes de la amaurosis es un bloqueo arterial esto puede tener distintas razones. Así, puede tratarse de un coágulo, la existencia de sustancias acumuladas en las arterias, sangre coagulada o un trozo de placa. Cualquiera sea el motivo, la amaurosis surge como una señal de posibles problemas en las arterias.

La amaurosis es una ceguera transitoria causada por una obstrucción en las arterias de la retina.

Entre las principales causas de amaurosis se encuentran: La obstrucción u oclusión de una arteria en la retina o bien en una vena principal de la retina. También puede deberse a una arteria obstruida en el nervio óptico o a causa de una neuropatía óptica isquémica. A la vez es importante señalar que existen ciertos factores de riesgo que potencian la amaurosis.

Los factores de riesgo más comunes para sufrir una amaurosis son: El colesterol alto, la diabetes. enfermedades cardíacas o antecedentes familiares de los mismos. También presentan riesgo de amaurosis las personas que sufren migrañas, las hipertensas o que sufren de presión alta. Por último, otros factores de riesgo frecuentes son el consumo de alcohol, drogas y fumar.

El síntoma más característico de la amaurosis es una pérdida repentina de la visión en alguno de los ojos. Esta ceguera temporal puede durar unos segundos o un par de minutos y luego se recupera la visión normal. Quienes han sufrido de esta afección la describen como una sombra que cubre el/los ojo/s.

Diagnóstico y tratamiento

En caso de padecer esta afección a los ojos es importante recurrir a un especialista para realizar estudios. De esta manera nos aseguramos qué ocasionó la amaurosis y si existen razones preocupantes que debamos tratar. El chequeo para determinar el diagnóstico post amaurosis puede incluir análisis de sangre, un electrocardiograma y hasta un ultrasonido.

Luego de realizar los estudios, que el médico encuentre la causante y emita el diagnóstico correspondiente sugerirá un tratamiento acorde. El tratamiento está condicionado a partir de la gravedad de la obstrucción arterial que ocasionó la amaurosis. Los tratamientos incluyen una angioplastia con balón, cirugía y uso de stents.

En cuanto a la prevención, hay que considerar que esta afección afecta la circulación sanguínea de los ojos. La importancia de prevenir que suceda una amaurosis pasa sobre todo por evitar posibles accidentes cerebrovasculares. Se deben realizar controles rutinarios, chequear la presión arterial, evitar el alcohol y el tabaco y seguir una dieta baja en grasas saturadas.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.