Homeostasis

La homeostasis se trata de un conjunto de fenómenos que autorregulan y se encargan de mantener la composición y propiedades en el interior de un organismo. Entonces podemos decir que son una serie de mecanismos reguladores que hacen a este fenómeno llamado homeostasis. Este concepto aplica tanto para hablar de forma biológica como de cualquier tipo de organismo.

Esta palabra deriva de la conjunción entre los términos hómoios y stásis del griego que significan similar y estado. De esta manera, el concepto de homeostasis se refiere a una propiedad que tienen los organismos para mantener estable su situación interna ante cambios introducidos de forma externa. La homeostasis busca regular y compensar dichos cambios para que no afecten el estado normal del organismo.

Así podríamos decir que la homeostasis es una forma de equilibrio dinámico que se logra a partir de una red de sistemas que se retroalimentan. Estos conforman los mecanismos de autorregulación que poseen los seres vivos y que los permite adaptarse al entorno en que habitan. Algunos ejemplos comunes de homeostasis podrían ser el balance de acidez y alcalinidad e incluso la regulación de la temperatura corporal.

La homeostasis es un proceso de autor regulación del organismo ante agentes externos.

La acuñación de este concepto se le atribuye al fisiólogo estadounidense Walter Cannon. Cannon aplicó el concepto de homeostasis para referirse al de medio interno al que se refería anteriormente Claude Bernard en fisiología. Aunque originalmente se trata de un concepto propio de la biología, el uso de este término se amplió a otras ciencias y técnicas.

Otra forma de definir la homeostasis puede ser como el resultado a la interacción entre el ser vivo con el ambiente. Esto quiere decir que las respuestas que se producen en el interior del organismo ante esta interacción son lo que conocemos como homeostasis. Existen diferentes respuestas ante este intercambio con el entorno y se las puede clasificar en 3 categorías.

Dichas categorías son la evitación, es decir que se busca minimizar los cambios internos ante ese intercambio. La siguiente categoría se denomina conformidad y señala una especie de acostumbramiento a las condiciones externas. Y por último se encuentra la regulación, que los cambios exigen una serie de acciones compensatorias para volver a la normalidad.

Características de la homeostasis

Antes mencionamos las posibles respuestas ante los intercambios entre el ser vivo y el entorno de forma simplificada. Sin embargo, es importante ampliar un poco sobre este tema: En la primer categoría se incluyen organismos que evitan variaciones con algún mecanismo de defensa o escape ante posibles cambios ambientales. Los mecanismos que emplean pueden ser espaciales (buscando algún tipo de refugio) o temporales (hibernando, creando algún tipo de resistencia, entre otros).

En la categoría de conformidad, dichos organismos van cambiando su medio interno en base a las condiciones externas. Esto les gana el adjetivo de conformistas, porque se amalgaman al ambiente y no regulan los cambios. Sin embargo en algunos casos puede ocurrir algún tipo de compensación funcional en cuanto a lo que sería aclimatación al medio.

La última categoría es la de aquellos organismos que ante disturbios ambientales generan acciones para compensarlo y mantener el mismo estado interno. Es importante señalar que estas categorías no pueden ser absolutas y varían de un organismo a otro. Según la especie animal y los factores ambientales a los que se enfrenta se generan diversas respuestas.

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“Homeostasis” (s/f.). En DeSignificados.com. Disponible en: https://designificados.com/homeostasis/ [Consultado: ].