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Vel

El Vel es el nombre con el que se identifica a la jabalina sagrada asociada con el dios Karttikeya en el hinduismo. Esta deidad es el hijo del dios Shiva con la diosa Parvati y según la mitología fue Shiva quién le entregó esta jabalina a Karttikeya. Karttikeya es el dios de la guerra, al que también se conoce como Murugan, y usó Vel para derrotar al demonio Surapadam.

Según la mitología hindú, cuando el demonio Surapadam notó que estaba perdiendo se transformó en árbol. Ante esto, Karttikeya usó a Vel para partir este árbol a la mitad. De esta manera, una de esas mitades se convirtió en gallo y la otra en un pavo real. Estos animales terminaron volviéndose los emblemas de la bandera de batalla del dios Murugan.

En la actualidad, la jabalina conocida como Vel se ha convertido en un objeto de veneración y un símbolo de Karttikeya. Como tal, esta jabalina se encuentra presente en los templos dedicados a esta deidad. Karttikeya o Murugan, es venerado por ser el dios que comanda los ejércitos que luchan contra los demonios.

El vel es un símbolo sagrado del hinduismo asociado al dios Karttikeya.

A Karttikeya se lo considera el encargado de concentrar las fuerzas espirituales y la energía del conocimiento para vencer a los demonios. Más específicamente, se le atribuyen a esta deidad las estrategias de la guerra. Por eso y por su victoria frente al demonio Surupadam, a Karttikeya se lo representa portando la jabalina Vel.

La historia sobre el origen de esta deidad se encuentra narrada en diferentes mitos. Sin embargo, la versión más extendida es la que menciona cómo Karttikeya nació sin la participación de la diosa Parvati. De acuerdo a esta historia, el semen de Shiva cayó accidentalmente en forma de rayo en una hoguera.

Este accidente provocó que el fluido de Shiva se calentara a tal nivel que solo pudo manipularlo el dios del fuego. Entonces, Shiva ordenó a Agní, el dios del fuego, que dejara el fluido en el río Ganga, donde esta diosa se encargó de nutrirlo. A raíz de esto, el fluido de Shiva se terminó convirtiendo en un bebé humano, el mismísimo Karttikeya.

La historia del dios Karttikeya

Luego de su nacimiento, el dios Karttikeya fue alimentado por las seis Krittikás, las ninfas hinduistas. Considerando que las ninfas eran varias, el bebé se dividió en seis para que pudiera ser amamantado por cada una de ellas. Fue Parvati quien logró unirlo nuevamente al abrazarlo fuertemente porque lo encontraba hermoso y tierno.

Aunque Parvati volvió a unir las partes de Karttikeya en un solo cuerpo, este conservó sus seis cabezas y sus seis pares de brazos. Otra versión sobre el nacimiento de esta deidad menciona que Shiva largó centellas de fuego desde sus ojos. Estas centellas cayeron al lago Savarana lo que provocó que se convirtieran en seis niños diferentes.

A estos niños los criaron las esposas de los rishis hasta que Parvati quedó encantada con la belleza de estos niños. En esta versión también sucede lo mismo, Parvati los abraza tan fuerte que los termina uniendo en un solo cuerpo.

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