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La caracola

La caracola es un símbolo de gran importancia dentro de la tradición budista. De esta forma, la caracola es considerada un objeto sagrado que representa la proclamación sin miedo de las enseñanzas de Buda. A la vez, la caracola representa una llamada simbólica para despertar a otros con estas enseñanzas.

Además, cabe mencionar que la caracola se cuenta entre los ocho símbolos auspiciosos en ceremonias y rituales budistas. Aunque las enseñanzas de Buda se representan generalmente con esta caracola, también se usa un cuerno. En este último caso, el símbolo comprende un cuerno del cual irradian sus enseñanzas en todas direcciones.

Se suele asociar a la caracola con la rectitud de las palabras además de las enseñanzas de Buda. En este sentido, el símbolo de la caracola suele dibujarse o grabarse en la garganta de las estatuas de Buda. Esto sirve para rememorar su voz junto con el mantra y sonido sagrado de “Om”.

La caracola es uno de los símbolos auspiciosos del budismo.

Así como suele grabarse la caracola en la garganta de Buda, también se la puede encontrar en las plantas de sus pies. Y en algunos casos se la incluye en la frente, el pecho y hasta en sus manos. Esto nos termina de confirmar lo presente que se encuentra este símbolo en la tradición budista.

A pesar de ser un símbolo importante dentro del budismo, la caracola se trata de la concha de un molusco tropical. Como tal, esta concha presenta una forma espiralada con un borde suave en la apertura. Además, las caracolas suelen presentar todo tipo de colores e incluso algunos tonos brillantes.

Volviendo al símbolo budista, la caracola se suele representar en posición vertical y a veces incluye un lazo colgando del punto inferior. Además, se debe sostener la caracola con la mano izquierda ya que se trata de la mano de la sabiduría. Y si se forma un remolino desde la caracola, este representa la declaración de la verdad del Dharma, así como a la mano derecha.

Otros usos y significados

Anterior al simbolismo budista de la caracola, la misma era utilizada por una religión indígena del Tibet. Así, la caracola se empleaba en rituales de chamanismo para invocar espíritus que protegieran al ganado. También se ha solido usar la caracola a modo de trompeta para dar señales de alarma o convocar reuniones religiosas.

Por otra parte, además de ser un símbolo budista, la caracola se utiliza en ceremonias como recipiente. Así, se la usa para transportar agua sagrada, pero también puede contener aceites sagrados y perfumes. También se la usa como un instrumento musical en la zona del Tíbet.

La creencia budista sostiene que sonar la caracola sirve para ahuyentar fantasmas y alegrar a Buda. Por su parte, en la India la caracola blanca representa la casta de los Brahmanes, a los dioses y la lealtad. En otros colores como amarillo, gris o rojo la caracola representa otras castas. Y como se la usaba para dar alarmas o anuncios, la caracola se relaciona con el cuerno de batalla.

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