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Corona de espinas

La corona de espinas fue uno de los padecimientos que sufrió Jesucristo durante la Pasión y la crucifixión. Esta corona es mencionada en tres de los cuatro Evangelios y la tradición católica medita sobre ella en el tercer misterio del rosario. Como tal, la corona estaba conformada por ramas espinosas y se la clavaron en la frente a Jesús.

Cuando hablamos de la Pasión de Cristo se refiere a todo el sufrimiento que padeció antes de su muerte. La Pasión comienza en la Última Cena, más específicamente con la Oración que recita en el Huerto. Y finaliza con la muerte de Jesús en la cruz, luego de todos los padecimientos que atravesó y debido a la crucifixión.

Cabe añadir que la Pasión comienza con la traición de uno de los discípulos de Jesús y se concreta con el pueblo aclamando su muerte. Todo el sufrimiento que padeció Jesús y su propia muerte simbolizan, en el cristianismo, la apropiación de los pecados del mundo. Esto vino a cumplir las profecías del Antiguo Testamento sobre el Mesías que nos salvaría de nuestros pecados.

La corona de espinas fue uno de los padecimientos que sufrió Jesús antes de su muerte.

Todo lo que sucede durante la Pasión de Cristo se encuentra narrado en los cuatro Evangelios canónicos. Es decir, los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. En tres de estos evangelios se menciona la corona de espinas con la cual lo coronaron después de azotarlo. Luego de estas torturas fue condenado a muerte y sufrió múltiples humillaciones e insultos.

La corona en sí fue un insulto humillante y tortuoso ya que los soldados romanos se mofaban de él. Durante todas estas torturas se burlaban de él con este cántico: “¡Salve, Rey de los Judíos!”. En la actualidad se conservan algunos fragmentos y piezas de la corona de espinas como reliquias.

Las espinas que se conservan aún hoy están repartidas en varias iglesias a lo largo de Europa. Los fragmentos más populares y conocidos se encuentran en la Capilla de la Espina en Pisa y en la Catedral de Notre Dame en París.

Representaciones cristianas de la corona de espinas

La coronación de espinas no está incluida entre las Estaciones de la Cruz, también conocido como Vía Crucis. Sin embargo, el Papa Juan Pablo II introdujo la Corona de Espinas como la sexta estación del Vía Crucis en 1991. También está incluida en el rezo del rosario donde se le dedica el tercer misterio doloroso.

Según la Biblia, los espinos y cardos son el símbolo de la tierra maldita por el pecado de los hombres. En este sentido, resulta interesante asociar eso con el hecho de que los soldados romanos le hicieron una corona de espinas a Jesús. De esta manera, la corona terminó simbolizando el sacrificio de Jesús para salvarnos de los pecados y quitar la maldición de la tierra.

En definitiva, el sacrificio de Jesús al llevar esta corona de espinas significa que en algún momento la tierra será librada de la maldición del pecado. Según las sagradas escrituras, ese momento llegará en la consumación de los tiempos. Entonces, la maldición del pecado será eliminada por completo en los cielos y la tierra nueva.

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