Amor platónico

El sintagma «amor platónico» se utiliza, generalmente, para referirse a dos situaciones muy diferenciadas. Por un lado, la definición original de este concepto debe rastrearse en la Grecia Antigua, lugar en el que el filósofo Platón dio a conocer muchas de sus ideas. Una de ellas, la del amor, fue presentada como una expresión mesuradamente pasional. Por otro lado, esta terminología se ha visto degenerada con el correr del tiempo, hasta el punto de ser entendida en la actualidad como un amor de carácter imposible.

De acuerdo con las palabras que Platón ha sabido recopilar acerca de las enseñanzas de Sócrates, su maestro, el amor es un impulso que nos lleva a perseguir y conocer la belleza de las cosas y de los sujetos. El amor puede ser entendido entonces como un proceso que cumple con tres etapas: en primer lugar, existe una atracción física por la apariencia externa; que luego avanza hacia un interés por la belleza general; hasta que, finalmente, culmina con el descubrimiento de la belleza imperceptible a los ojos, es decir, la belleza del alma.

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Amor platónico

El seguimiento de estos pasos es lo que nos permite encontrarnos con la Belleza en-sí, o, mejor dicho, con el descubrimiento de lo más puro y desinteresado de esta propiedad. Hallar la belleza del alma y del carácter no es otra cosa que descubrir qué es aquello que es bello para y por sí mismo, puesto que pone en evidencia cuál es la esencia que hace que algo sea considerado como tal. Esta esencia está presente en casi todas las expresiones artísticas, así como también en las leyes, las costumbres y la ciencia.

En base a este pensamiento es que se desprende la idea del amor platónico, una clase de amor que resulta inalcanzable, no por estar asociado con la prohibición o con la imposibilidad, sino más bien, porque se trata de una atracción desmedida hacia lo intangible y lo inmaterial. Por lo tanto, el amor platónico no reviste una pasión sexual y mundana; por el contrario, refiere a la fijación que una persona experimenta no por una persona sino por la Belleza en-sí, un hecho de carácter trascendental.

De acuerdo a la explicación que Platón proporciona en su libro El Banquete, la belleza del alma debe ser considerada como una característica más importante que la belleza física. Para argumentar esta hipótesis, el filósofo asegura que quien porta un alma bella se transforma inmediatamente en un individuo digno de ser amado y cuidado, debido a la rectitud de su accionar y a su forma de vivir la vida. Si alguien cuenta con esta clase de belleza, su apariencia externa será percibida como algo insignificante.

A pesar de que la lectura que se ha hecho durante siglos de este concepto fuera la de un sentimiento inmaculado e impoluto, algunos críticos, como el historiador Jay Kennedy, se han encargado de desmentir esta versión. Según la interpretación de Kennedy, Platón no concebía al amor como una expresión de espiritualidad carente de sexo, sino más bien, como una postura intermedia entre el libertinaje y la abstinencia.

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