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Aceite

El aceite se trata de una sustancia líquida con textura grasosa que puede ser de origen animal, mineral o vegetal. Como tal, esta sustancia se caracteriza por no disolverse en agua y contar con una densidad menor a este otro líquido. Además, se trata de una sustancia combustible que está conformada por ésteres de ácidos grasos o hidrocarburos derivados del petróleo.

Teniendo estas características en cuenta, podemos decir que todas aquellas sustancias con estructura grasosa califican como aceite. Por otra parte, los aceites se suelen obtener al prensar determinadas materias primas. Así, entre los aceites comestibles más comunes tenemos el de girasol, el de maíz o el de oliva, pero también los hay derivados de animales o minerales.

Los aceites, considerando sus cualidades, se pueden emplear con distintas finalidades y en diversas actividades. Así como podemos emplearlos para cocinar, también pueden usarse con fines cosméticos, así como humectante y lubricante. En el ámbito gastronómico, los aceites se suelen utilizar para unir, saborizar y hasta darle consistencia a las preparaciones.

El aceite es una sustancia líquida de consistencia grasosa que puede ser de origen animal, mineral y vegetal.

La palabra aceite es de origen árabe (azzayt) y uno de los aceites más antiguos es el que se obtiene de la planta de olivo y/o de las aceitunas. En la actualidad, se denomina aceite a una gran variedad de líquidos con consistencia grasosa. Así, los aceites pueden ser tanto aquellos que resultan comestibles como otros que no y presentan otros usos.

Por otra parte, el ser humano también cuenta con sustancias aceitosas en su propio organismo. Así podemos mencionar aspectos como una piel grasosa donde se presenta una tendencia oleosa en el rostro, principalmente. Pero también podemos mencionar los aceites naturales que se encuentran en nuestro cabello, sobre todo cuando está sucio.

Sin embargo, tal como hemos mencionado, el principal uso que se le da a los aceites suele ser en el ámbito gastronómico. Los aceites se utilizan tanto para cocinar o freír alimentos como para sazonar ensaladas. Pero también se lo puede emplear en distintas preparaciones y recetas donde se necesita su consistencia grasosa o bien para unificar los distintos ingredientes.

Tipos y usos

Cuando hablamos de aceites comestibles, los más comunes y empleados para cocinar suelen ser: el aceite de oliva, el de girasol, el de maíz e incluso el de soja. Pero también existen otros aceites derivados de otros vegetales y frutos como por ejemplo: el aceite de uva, el de coco, de linaza, entre otros.

Luego tenemos otros aceites que se utilizan para lubricar máquinas y todo tipo de artefactos. Estos aceites suelen extraerse del petróleo y sirven para hacer que las máquinas funcionen o bien lubricar sus partes para optimizar su funcionamiento. Esta clase de aceite puede resultar altamente contaminante, por derivar del petróleo, y debe emplearse de forma responsable.

Además de los aceites de origen vegetal y mineral, también se encuentran otros derivados de animales como por ejemplo: el aceite de bacalao, el de ballena o el de foca. En cuanto a los aceites combustibles, pueden obtenerse del petróleo crudo o de sustancias vegetales. Estos últimos son aquellos conocidos como biocombustibles o biodiesel y se usan como combustible en: estufas, hornos, lámparas o motores o bien como solventes.

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