Otoño

Se conoce por otoño a la estación del año que se encuentra entre el verano y el invierno. El otoño arranca a partir del equinoccio de otoño. En el hemisferio norte comienza el 21 de septiembre y finaliza el 21 de diciembre. Mientras que en el hemisferio sur empieza el 21 de marzo y termina el 21 de junio.

El otoño se caracteriza por ser la estación en la que las hojas de los árboles comienzan a caer. También se puede observar que tanto los días como las noches duran la misma cantidad de horas. Mientras que el clima se torna intermedio, ni muy caluroso ni muy frío.

La temporada otoñal dura alrededor de dos meses y medio. Pero no siempre tiene la misma duración. Con el calentamiento global puede ocurrir que, o el verano se estira, o el invierno se adelanta.

otoño

El otoño es la estación en la que las hojas de los árboles se vuelven amarillas y caen

Con la llegada del otoño el clima comienza a refrescar. También se puede observar el efecto que causa en la naturaleza. Los árboles, que crecieron y proliferaron durante la primavera y el verano, en otoño empiezan a secarse y a perder hojas. En esto tiene que ver la presencia de un viento cada vez más enérgico.

Los cambios climáticos afectan principalmente a la naturaleza. Muchas plantas padecen estas condiciones. En los casos de plantaciones, cosechas o huertas, deben realizarse cuidados especiales para que las plantas no se marchiten.

Con el cambio climático además, debe considerarse un cambio en la dieta con respecto a la propia del verano. A medida que la temperatura va disminuyendo hay que consumir alimentos con más calorías.

Particularidades del otoño

Tal como se mencionó anteriormente, esta estación es la de transición entre el verano y el invierno. Es durante el otoño que las temperaturas comienzan a disminuir y el tiempo se vuelve más fresco. En ocasiones se piensa en el otoño como un símbolo de la vejez.

El signo más identificable de la llegada del otoño es cuando las hojas de los árboles se secan y caen. Los árboles empiezan a hacer un ahorro energético para sobrellevar el frío y por eso las hojas pierden fuerza.

Lo mismo pasa con los humanos con la llegada de temperaturas más bajas. El cuerpo humano debe adaptarse al cambio climático consumiendo una mayor cantidad de calorías. De esta manera se asegura poder regular y mantener la temperatura corporal.

Cuando el cuerpo humano empieza a concentrar mayor energía en la regulación térmica, descuida las defensas del cuerpo. Y en otoño se dan las condiciones propicias para un mayor contagio de enfermedades.

El otoño es la temporada de diferentes frutas y verduras. Entre ellas las más características de esta estación son: las naranjas, las mandarinas, los pomelos, los frutos secos, las granadas y las manzanas.

En cuanto a verduras, en otoño proliferan los coliflores, la calabaza, las berenjenas, los hongos, y el calabacín. Otras verduras que no son exclusivas del otoño pueden cosecharse en esta época: zanahorias, puerro, lechuga y cebolla.

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