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A posteriori

La expresión a posteriori es de origen latín y se refiere a algo que viene o sucede después. Esta expresión es la opuesta a otra frase en latín, a priori que señala una cosa que sucede con anterioridad. Por lo general, la expresión a posteriori se emplea para señalar algo que afecta algún hecho al final o cuando se conoce su resultado.

Si la tomamos como lo opuesto de a priori tiene que ver con alguna cosa que sucede después del hecho en cuestión. También podemos definir esta expresión como una conclusión que se da a partir de una experiencia o ciertos hechos. De igual manera, esta expresión se utiliza para señalar aquel conocimiento o saber que se obtiene luego de la experiencia.

Tanto la expresión a priori como a posteriori son términos filosóficos que sirven para caracterizar el conocimiento según su fuente. De esta manera, a priori señala aquel conocimiento que surge de la conciencia. En cambio, a posteriori se refiere al conocimiento que se obtiene a partir de una experiencia por medio de la percepción.

La expresión a posteriori se refiere a la conclusión que sucede luego de una experiencia.

Dentro de la filosofía existe esta diferenciación sobre cómo y en qué momento se obtiene el conocimiento. Es algo que genera constantes debates en esta disciplina y cuenta con defensores en ambos bandos. La filosofía kantiana, por ejemplo, defiende la forma apriorística basada en la propia conciencia humana.

Al respecto, Kant confiaba en la capacidad innata del hombre para percibir los fenómenos de la realidad y establecer conexiones entre ellos. Por otra parte, el materialismo dialéctico es defensor del conocimiento a posteriori, que surge como resultado de la experiencia. Con esto afirman que el conocimiento surge como un reflejo de los fenómenos y objetos externos que percibimos con nuestros sentidos.

En cierta forma estas posturas se oponen entre sí y niegan la posibilidad de la otra. El materialismo dialéctico niega que el conocimiento apriorístico, es decir previo a la experiencia, pueda ser posible. Mientras que la filosofía idealista y kantiana sostienen que el conocimiento es posible únicamente gracias a nuestra conciencia.

Características y usos

Podemos calificar de un conocimiento, conclusión o juicio como a posteriori cuando resulta empírica y se ha verificado a partir de la experiencia. Estas expresiones son útiles dentro de la filosofía y el ámbito académico para describir afirmaciones y juicios. Por ejemplo, la hipótesis de una investigación es una proposición a priori, las conclusiones son a posteriori.

Teniendo en cuenta lo mencionado, el conocimiento a posteriori se basa en un razonamiento inductivo. Este tipo de razonamiento se caracteriza por basar sus conclusiones en las premisas observadas. En este sentido, las afirmaciones a posteriori son todas aquellas que se realizan con respaldo de hechos concretos.

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