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Soliloquio

Un soliloquio es un discurso que una persona mantiene consigo misma, una forma de pensar en voz alta. Esta palabra deriva del término soliloquium del latín y hace referencia a la acción de hablar solo. De esta manera, el soliloquio es el acto de hablar solo, un discurso que no se dirige a nadie más.

Sin embargo, también se le llama de esta forma a los discursos que tienen los actores en una obra teatral. Aunque por lo general se lo denomina monólogo, si el actor habla consigo mismo en escena se consideraría un soliloquio. Por lo general, estos discursos solitarios se incluyen en obras dramáticas para que el protagonista exprese sus ideas o sentimientos.

Algunos de los soliloquios teatrales más significativos se encuentran en la obra Hamlet de Shakespeare o en La vida es sueño de Calderón de la Barca. En esta última, el personaje Segismundo reflexiona sobre temas existenciales referidos a su suerte, su vida y la de otros en un célebre soliloquio. Los soliloquios también se usan generalmente como una técnica teatral para incluir reflexiones graciosas.

Un soliloquio es un discurso que alguien mantiene consigo mismo.

Pero los soliloquios no son solo un recurso o técnica teatral, también se encuentran con frecuencia en la vida cotidiana. Esto no implica que la persona que habla consigo mismo esté desequilibrada necesariamente. A veces las personas que realizan soliloquios pueden estar ensayando un discurso, tratando de memorizar algo, entre otros.

Los niños también suelen realizar soliloquios, sobre todo cuando están jugando por su cuenta o bien porque tienen un amigo imaginario. Volviendo a los adultos, suelen practicar soliloquios para memorizar algo o bien para realizar algún tipo de introspección. Por ejemplo, un tipo cotidiano de soliloquio se da cuando tratamos de recordar lo que tenemos que hacer.

Lo mismo sucede cuando debemos estudiar o memorizar algo que debemos exponer o rendir. Tendemos a practicar lo que estudiamos o lo que tenemos que decir en voz alta para aprender mejor lo que debemos decir. Incluso podemos realizar soliloquios para demostrar nuestras emociones, si estamos alegres, enojados, frustrados, etc.

Características y ejemplos

Si bien puede resultar común que alguien realice un soliloquio, cabe mencionar que es una forma de dialogar con nosotros mismos. Sin embargo, cuando alguien habla solo y esto se acompaña de otras conductas extrañas puede existir algún trastorno mental. Con conductas extrañas nos referimos a expresiones ilógicas, fuera de contexto, gestos y ademanes y hasta comportamientos violentos.

Por eso en psiquiatría se denomina soliloquio a las reflexiones que realizan los psicóticos esquizofrénicos en voz alta. Se diferencia al soliloquio del monólogo interior en la forma de exteriorizarlo, decir esas cosas en voz alta. El monólogo interior se mantiene en la mente y, a diferencia de los soliloquios teatrales, se emplean generalmente en géneros narrativos.

La palabra soliloquio puede tener una connotación negativa para referirse al discurso de alguien que no deja hablar a nadie más. En este sentido, el soliloquio se caracteriza por ser un discurso ininterrumpido que no permite la participación o respuesta de nadie más. Esto vuelve al soliloquio un discurso subjetivo que permite a la persona expresar lo que piensa y siente.

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