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Decencia

La decencia hace referencia a la observación y respeto de las costumbres y normas morales que establece una sociedad. Por lo general, la decencia señala el comportamiento socialmente esperado con respecto a aspectos sexuales. Pero también se refiere a la honradez y rectitud basado en valores que nos impiden cometer actos delictivos o reprochables.

En este sentido, podemos decir que alguien actúa con decencia cuando su comportamiento es prudente y respetuoso de las normas sociales. Así, las personas decentes tienden a comportarse con recato en cualquier situación de acuerdo a las convenciones sociales. En este sentido, la decencia es principalmente una conducta correcta en público.

Aunque las normas sociales esperan un comportamiento adecuado en situaciones públicas, la decencia es algo que se espera a nivel global. Con esto queremos decir que una persona puede ser decente en público pero en privado puede ser otra cosa. Mientras esa conducta se mantenga en privado no hay problema, pero si llega al oído público deja de ser decente.

La decencia es el accionar de acuerdo a las normas morales de la sociedad.

Esto último se relaciona principalmente con el respeto por la moral sexual que, en muchas sociedades, es considerado algo tabú. Más allá del tabú vinculado al sexo, no cabe duda que se trata de un tema concerniente a la esfera privada e íntima de las personas. Lo que significa que no se debe ostentar un comportamiento sexual de forma abierta y pública.

Como la decencia se vincula a la honradez, el recato y la prudencia, no respetar la moral sexual supone un deshonor. Esto significa que se pierde la estima, el honor y el respeto por la moral y las buenas formas sociales. Entre las principales formas de atentar contra la decencia se encuentran la desnudez, la provocación sexual, entre otras.

En algunas culturas o sociedades existen normas más o menos exigentes con respeto a la decencia y la moral. Existen sociedades muy conservadoras que promueven la decencia, la moral y las buenas formas por sobre todo lo demás. En estas sociedades, cualquier tipo de provocación o conducta que atente la decencia es sumamente penada.

Conductas y valores relacionados con la decencia

Además del respeto por las normas y la moral, la decencia también supone actuar y pensar con honestidad. En este sentido, la honestidad se trata de una actitud y valor donde las personas son fieles consigo mismas y con lo que creen. Alguien honesto se caracteriza por ser quien es sin fingir nada más y valorar la verdad por sobre todo lo demás.

Teniendo en cuenta esto, es evidente pensar que la deshonestidad va en contra de toda decencia. De esta manera, la deshonestidad supone la ausencia de toda ética, honradez y rectitud en la forma de actuar y pensar. Cualquier conducta deshonesta atenta no solo contra la decencia sino que también suele perjudicar a los demás.

En conclusión y en base a lo que ya hemos mencionado, la decencia se considera un importante valor humano. Dicho valor se asocia con todo lo que una sociedad considera como correcto y digno. Sin embargo, cada cultura y sociedad cuenta con sus propias normas y valores por lo que el concepto de decencia puede variar de una a otra.

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