Virtud

La virtud puede definirse como aquella capacidad o disposición que nos lleva a hacer el bien. También podemos decir que la virtud es la cualidad que posee algo o alguien para realizar algún efecto positivo. La palabra virtud deriva del término virtus del latín que hace referencia a la cualidad positiva que hace posible generar un efecto determinado.

En ocasiones se suele usar la palabra virtud relacionada con otras como la integridad, la fuerza, el valor o la eficacia de algo. Pero en general podemos decir que la virtud suele atribuirse como una cualidad constante en una persona. En estos casos, la virtud puede ser tanto natural como algo adquirido con el tiempo o la práctica.

Aunque también podemos distinguir diferentes tipos de virtudes como lo son las virtudes intelectuales y las virtudes morales. En el primer caso se trata de cualidades asociadas a la inteligencia mientras que las morales se relacionan con el bien. Por lo general, las virtudes intelectuales dependen de la capacidad para aprender, buscar conocimiento y razonar.

La virtud señala aquella cualidad que nos permite hacer el bien.

En cuanto a las virtudes morales, estas se relacionan más bien con las acciones y conductas morales. Lo que quiere decir que consideran las reglas morales donde se diferencia el bien del mal, lo permitido y lo repudiable. De esta manera, las virtudes morales son aquellas actitudes y conductas que van de la mano con la ética, la justicia, la moral y la prudencia.

También cabe mencionar que cotidianamente usamos la palabra virtud para señalar las cualidades positivas de una persona. Por ejemplo: “Mi hermana es una excelente maestra porque tiene la virtud de la paciencia y la pasión por la enseñanza”. “La popularidad del pastor se debe a su virtud a la hora de expresarse y motivar a sus fieles”.

En materia de religión, se conoce como virtudes teológicas a las virtudes que le concedió Dios al hombre. Esto se basa en la doctrina cristiana y se supone que las virtudes otorgadas al hombre buscaban que este actuara como su hijo.

Las virtudes cristianas

Dichas virtudes fueron propuestas por la Iglesia durante el papado de Gregorio el Grande y alentaban el cumplimiento de los mandamientos. Así, las virtudes cristianas son: la fe, la esperanza, la caridad, la fortaleza, la justicia, la prudencia y la templanza.

La fe hace referencia a la creencia en todo lo relacionado con Dios y se la representa con una mujer que sostiene una cruz o un cáliz con San Pedro posado a sus pies. Por su parte, la esperanza se refiere a la confianza en que el bien triunfa sobre el mal. La caridad se trata de la preocupación por el prójimo y estar dispuesto a ayudarlos siempre.

En el caso de la fortaleza, esta virtud se relaciona con la idea de luchar hasta el momento final. La justicia apunta a la equidad entre todas las personas y se simboliza con una mujer que tiene una espada y una balanza en sus manos. Como virtud, la prudencia apunta a ser moderado y cuidadoso, mientras que la templanza tiene que ver con reconocer lo que resulta indispensable en nuestra vida.

Etiquetas:v

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *