Imantación

La imantación, también conocida como magnetización, es la densidad que tiene un material para ser magnetizado por un metal. Este es el nombre que recibe también el fenómeno que se produce al introducir un campo magnético en un cuerpo determinado. Los elementos que cuentan con altos niveles de imantación son, en su mayoría, los metales.

Aquellos elementos o materiales con alta densidad de imantación lo demuestran rápidamente al acercarles un cuerpo magnético. Ese fenómeno es lo que se conoce como imantación o magnetización y dichos elementos reciben el nombre de ferromagnéticos. Como tal, la imantación se trata de un fenómeno físico, el cual se produce cuando se acerca un elemento magnético a otro generando una fuerza de atracción o repulsión.

Aunque algunos elementos y materiales resultan más proclives a la magnetización que otros, todos pueden responder a la misma dentro de un campo magnético. Los elementos que resultan más claramente magnetizables son los metales como el hierro. Cuando acercamos un imán a un metal notamos lo rápido que se atraen el uno al otro, por ejemplo.

La imantación es el proceso en el que un imán transmite sus propiedades a un metal.

En cambio, para notar el fenómeno de imantación con un plástico o un vidrio resulta un poco más complejo. Las telas también pueden magnetizarse y lo notamos en ocasiones cuando se sienten cargadas de electricidad. Aún así, la imantación propiamente dicha es la que notamos principalmente con cualquier cuerpo de metal.

El fenómeno de imantación ocurre cuando acercamos un imán u otro elemento magnético a un metal. Al hacer esto podremos notar cómo el imán se siente atraído hacia el elemento metálico de tal manera que termina pegado al mismo. Lo mismo ocurre cuando queremos despegar el imán y sentimos la fuerza de atracción que dificulta la separación de ambos.

Este fenómeno se produce debido a las cualidades de las partículas que componen la materia. La materia se compone por tres tipos de partículas conocidas como electrones, neutrones y protones. De estas, los electrones son los que cuentan con la cualidad de ser imanes y en los elementos magnéticos los electrones se concentran en una única dirección generando una fuerza magnética.

Particularidades del fenómeno de imantación

Además del fenómeno que hemos definido anteriormente, también suele llamarse imantación al efecto que produce un imán al transmitir sus propiedades a otra sustancia. Así podemos poner como ejemplo que acercar un imán a un reloj puede arruinarlo o detener su mecanismo.

También es el nombre que recibe el proceso por medio del cual se le añaden propiedades magnéticas a algún tipo de metal. Tal como mencionamos anteriormente, es el efecto que produce el transmitirle las propiedades de un imán a otro elemento. Luego de este procedimiento, el elemento al que se le transmitieron dichas propiedades empezará a actuar como un imán.

Los imanes se caracterizan por tener dos polos magnéticos opuestos, a los que se denominan norte y sur. La atracción magnética entre dos imanes se genera acercando polos opuestos de cada uno de ellos. Es decir, un imán con polo norte y otro imán con polo sur, si intentamos juntarlos con los mismos polos se repelen.

Formato para citar (APA)

“Imantación” (s/f.). En DeSignificados.com. Disponible en: https://designificados.com/imantacion/ [Consultado: ].

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