Bioética

El término bioética se refiere a la ética vinculada con la biología y/o la vida. Podemos rastrear el origen de este concepto en la década de 1970 de la mano del bioquímico estadounidense Van Rensselaer Potter. Potter fue uno de los primeros en emplearla e intentó llamar de esta forma a una disciplina intelectual.

Según Potter la bioética es una disciplina dedicada a estudiar el problema de la supervivencia humana. También la pensó como una disciplina intermedia entre las ciencias de la vida, o naturales, y la misma ética clásica. En este sentido, el objetivo de la bioética consiste en proteger la vida y trabajar en pos del bienestar.

Así, al momento de definir esta disciplina se plantearon una serie de principios fundamentales. En primer lugar, la bioética tiene por principio respetar la autonomía, es decir que no se interfiere en las decisiones de las personas. Esto implica dejarles libertad a las personas para que decidan por su cuenta lo que ellos prefieran.

La bioética es una disciplina que aborda la supervivencia humana y del medio ambiente con un enfoque ético.

El siguiente principio se denominó beneficencia y contempla la ecuación existente entre costos y beneficios. En este caso, la beneficencia contempla el hecho de que nuestras acciones busquen el bienestar sin dañar a terceros. Este principio se relaciona con el siguiente, el de no maleficencia que apunta a promover el bien.

Con respecto a este principio de no maleficencia se establece cierta prohibición a la hora de realizar acciones con malas intenciones o que dañen a alguien. De esta manera, aunque busquemos nuestro propio bienestar, este no debería ser a costa del malestar de otras personas.

El último principio es el de justicia y señala que debe existir cierta equidad entre los principios anteriores. Sin embargo, la justicia o equidad de este principio contempla tres cuestiones principales: los beneficios, los costos y los riesgos. También hace referencia a una distribución igualitaria en lo referente a bienes materiales, derechos y responsabilidades.

Historia y aplicación de la bioética

Aunque el concepto de bioética se planteó hace unas décadas, las ideas que lo fundamentan se originaron hace mucho tiempo. Más específicamente se podría rastrear sus orígenes en la época del Antiguo Egipto y la Mesopotamia. Esto se debe a que ya entonces existían ciertas regulaciones con respecto a la medicina.

Con el Juramento Hipocrático se planteó una guía que orientaba acerca de las obligaciones de los médicos en su trabajo. En el siglo XVII se avanzó sobre una teología moral que contemplaba la conservación de la vida y distintas leyes naturales. Todos estos códigos nutrieron lo que más tarde se constituyó como la Deontología Médica.

Esta disciplina se emplea para, entre otras cosas, regular los avances que realiza la humanidad. De esta manera, se consideran todas las acciones humanas que atentan contra el medio ambiente y nuestro planeta. A su vez, la bioética se puede aplicar en distintos campos tales como la genética, el medio ambiente, la procreación y la salud en general.

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