Benchmarking

El benchmarking, es el procedimiento de comparar los procesos de negocios y métricas de desempeño de una compañía con otras compañías en su rubro u otras compañías donde exista un proceso similar. Las dimensiones usualmente medidas son calidad, tiempo y costos, cuyos indicadores específicos pueden ser costo, productividad, tiempo de ciclo o defectos, por unidad de medida.

El proceso de benchmarking es utilizando en la gerencia, y particularmente en la gerencia estratégica, con la cual las organizaciones evalúan varios aspectos de sus procesos, usualmente con un grupo par definido, con el propósito de comparación. Esto entonces permite a las organizaciones desarrollar planes sobre como hacer mejoras o adaptar sus mejores prácticas. El benchmarking puede ser un evento que se realiza una sola vez, pero a menudo es tratado como un proceso continuo en el cual las organizaciones buscan continuamente mejorar sus mejores prácticas.

Benchmarking

Tradicionalmente, las mediciones de desempeño eran tomadas y comparadas con sus propios resultados en el pasado. Esto le daba a la compañía un buen indicador de las mejoras logradas en su proceso. Pero, así una empresa estuviese mejorando, puede que otras estuviesen mejorando aún más, por lo que la comparación contra el fue insuficiente. El benchmarking es un enfoque moderno y amplio que permite a las empresas determinar las mejores prácticas para mantener competitividad respecto a sus pares.

El término benchmarking empezó recién a ser utilizado por la norteamericana Xerox en 1982 para medir la gran diferencia que ésta había sacado a sus competidores en estándares específicos como costos de producción, tiempo de ciclos, costos de operaciones, precios de ventas, características y rendimientos de sus productos. Para finales de 1980 el término benchmarking comenzó a convertirse en la realidad de lo que representa actualmente. La difusión de la práctica de benchmarking estuvo asociada a un premio nacional decretado por el presidente de los Estados Unidos en el año 1987, con el propósito de reconocer los logros en calidad de las empresas estadounidenses, aunque este decreto por entonces no prescribía, hasta 1991, ningún método para hacer esto. A continuación, el lanzamiento de libros y otras publicaciones, siendo pionero “Benchmarking: The Search for Industry Best Practices that Lead to Superior Performance” de Robert Camp, un ingeniero experto en logística de Xerox.

El benchmarking puede ser interno (comparando el desempeño entre diferentes grupos o equipos en una organización) o externo (comparando el desempeño con otras compañías en una industria específica). Con estas restricciones de borde, hay tres tipos específicos de benchmarking: benchmarking de procesos, benchmarking de desempeño y benchmarking estratégico. Estos pueden aún ser más detallados como los siguientes:

  • Benchmarking de procesos: la compañía centra su observación e investigación de los procesos de negocios con el objetivo de identificar y observar las mejores prácticas de una o más compañías.
  • Benchmarking financiero: realización de un análisis financiero y comparación de los resultados con el esfuerzo por alcanzar su competitividad y productividad.
  • Benchmarking desde la perspectiva del inversor: extiende el universo del benchmarking para también comparar compañías pares que pueden ser consideradas oportunidad como alternativa de inversión desde el punto de vista de un inversor.
  • Benchmarking funcional: la compañía centrará su benchmarking en una función particular para mejorar de operación de esa función particular. Lamentablemente, muchas funciones son complejas (recursos humanos, finanzas, contabilidad o tecnologías de información y comunicación) y deben ser disgregadas para hacer una comparación válida.
  • Benchmarking «Mejor en su clase»: involucra el estudio del competidor líder o que la compañía que mejor lleva adelanta una función específica.

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