Aborto

El aborto es la interrupción del embarazo, voluntaria o involuntaria, antes que el bebé esté completamente desarrollado. También se le dice de esta manera a cualquier interrupción de un proceso antes de que termine. Esta palabra deriva del término abortus del latín y su significado original se plantea como el antónimo de nacer.

Teniendo en cuenta el significado original de esta palabra, el aborto consiste en interrumpir el desarrollo del feto en un embarazo. Cuando se realiza de manera voluntaria, el aborto debe practicarse antes de las veinte semanas de embarazo. Si el aborto se practica o sucede involuntariamente después de ese tiempo se lo conoce como parto pretérmino.

El aborto voluntario se realiza para evitar justamente que el feto siga desarrollándose y llegue a nacer. Existe todo un debate social que incluye desde perspectivas morales y hasta religiosas acerca del aborto. La mayoría de estos cuestionamientos suelen condenar el aborto por estar acabando con la vida de un ser inocente.

El aborto es la interrupción de un embarazo.

Antes mencionamos que el aborto puede ocurrir de forma voluntaria o involuntaria, y eso delimita dos tipos de aborto. Así tenemos el aborto que sucede de manera espontánea o natural y el aborto que resulta inducido. El primero sucede porque el feto se pierde por causas naturales, generalmente tiene que ver con la salud o edad de la madre.

En el caso del aborto inducido, es en el que la madre se somete a un proceso médico para eliminar al feto. Sin embargo, no todos los abortos inducidos se realizan de forma segura y con asistencia médica. Lo que significa poner en riesgo la salud y la vida misma de la mujer dependiendo el método que utilicen.

Cuando el aborto inducido se realiza con asistencia médica se aseguran los procedimientos que garanticen la salud de la paciente. Por lo general, los centros de salud donde se realizan estos procedimientos siguen una serie de pasos. Entre ellos realizan un chequeo general de la paciente, con análisis y ecografías y hasta una consulta psicosomática.

Algunos aspectos sobre el aborto

Además de los tipos de aborto ya mencionados, existe otro conocido como aborto farmacológico. Este tipo de aborto consiste en la suministración de una medicación que ayuda al organismo a expulsar el feto y la placenta. Sin embargo, la mayoría de las veces se debe complementar este método con ayuda instrumental en caso de no haber expulsado todo.

El aborto farmacológico debe practicarse conociendo los síntomas que le puede generar a la mujer en el proceso. Estos síntomas son similares a los que experimenta la mujer en caso de sufrir un aborto espontáneo. Así los síntomas incluyen dolores fuertes como cólicos menstruales, diarrea, fiebre, hemorragias y vómitos.

También existen otros tipos de aborto considerados por las legislaciones de cada país. Así se distingue entre abortos electivos y abortos terapéuticos. El aborto electivo se decide cuando el embarazo fue fruto de un delito sexual o porque la mujer no desea tener al hijo por razones económicas o sociales. En cuanto al terapéutico, se realizan para resguardar la vida de la madre si el embarazo es riesgoso.

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