Apatía

La apatía es un estado de ánimo caracterizado por la falta de entusiasmo, interés o motivación que presenta una persona. Alguien con apatía suele comportarse de manera indiferente ante todo lo que lo rodea. Como tal, la apatía es un concepto psicológico que describe este estado anímico donde la persona carece de emociones, motivaciones o entusiasmo alguno.

Cuando se presenta de forma moderada, la apatía clínica puede llegar a considerarse como un cuadro de depresión. También puede ocurrir que se lo diagnostique como un trastorno de identidad disociativa cuando la apatía se centra en cosas sin importancia. Entre las posibles razones que producen apatía se encuentra el consumo y/o abuso de sustancias químicas.

Para identificar la apatía nos podemos basar en la presencia de ciertos síntomas característicos. Así, cuando el individuo presenta falta de interés por algo específico, más de una cosa o incluso por todo de forma general. Otro síntoma característico de apatía es una reducción en su productividad, realiza menos actividades, carece de motivación e iniciativa.

La apatía es un estado de ánimo caracterizado por la desmotivación y la indiferencia.

Relacionado al último síntoma, la persona apática no siente interés por aprender nada nuevo, vivir nuevas experiencias, ni conocer nuevas personas o relacionarse con los demás. Resulta muy común que la apatía aparezca acompañada de algunas enfermedades y trastornos mentales. Aunque esto no es una garantía definitiva e incluso algunas personas sienten apatía sin tener esas enfermedades o trastornos.

Entre las enfermedades y trastornos que pueden presentar casos de apatía se encuentran: el Alzheimer, la depresión, la esquizofrenia, la enfermedad de Wernicke, Parkinson y el trastorno esquizoide de personalidad, entre otros. Sí es importante señalar que las personas que padecen alguna de estas pueden experimentar apatía, pero no siempre es el caso.

En la mayoría de los casos, los casos de apatía no se relacionan con otras enfermedades o trastornos. Por ello, los cuadros de apatía suelen ser individuales y hasta momentáneos, lo que significa que con el tiempo desaparecen. Aunque esto último depende en gran parte por el individuo que padece la apatía, si logra superar este estado o no.

Características y antecedentes sobre la apatía

A nivel histórico la apatía se definió como un concepto dentro del cristianismo referido al rechazo hacia las preocupaciones mundanas. La palabra apatía deriva del término apathia del latín que señala cierto desgano, indiferencia o falta de fuerzas. Luego de la Primera Guerra Mundial se extendió su uso relacionado con las secuelas que padecían los soldados que combatieron en el frente occidental.

Si nos centramos en la apatía a partir de un diagnóstico clínico, resulta bastante común compararla con la pereza. Sin embargo, aunque puede presentar conductas perezosas y de desgano en general, la apatía se relaciona más por una indiferencia enraizada. Para la psicología se trata de un estado de ánimo de alguien que se muestra desmotivado, sin entusiasmo ni emociones con respecto a lo que lo rodea.

Algunas de las conductas más comunes presentes en alguien que padece apatía son: Falta de energía para hacer las actividades normales de su día a día, cierto desgaste físico y hasta puede actuar de forma automática sin registrar conscientemente lo que hace.

Formato para citar (APA)

“Apatía” (s/f.). En DeSignificados.com. Disponible en: https://designificados.com/apatia/ [Consultado: ].

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