Concreto

La palabra concreto es un adjetivo que se usa para describir algo que existe, que es real y puede percibirse a través de los sentidos. También puede utilizarse para describir aquellas cosas que se encuentran bien delimitadas, detalladas o que son precisas. Esta palabra deriva del término concretus del latín y sirve para señalar aquello que es compacto o sólido.

Teniendo en cuenta los significados con los que se asocia esta palabra, podemos identificarla como lo opuesto a otras. En este sentido, algo concreto puede ser aquello opuesto a lo abstracto o a lo general. Así, decimos que una cosa concreta se trata de algo que resulta determinado, es específico o preciso.

Otro uso de esta palabra se refiere a aquella mezcla hecha con piedras y mortero también conocida como hormigón. En este caso, la palabra concreto deriva del término concrete del inglés y se refiere a dicha mezcla usada en la construcción. Así, para hacer concreto se requiere piedras y el mortero se consigue al mezclar agua, arena y cemento.

La palabra concreto describe algo preciso y determinado, también es el nombre de un material de construcción.

El concreto se trata de una mezcla muy utilizada en la construcción por su capacidad de resistencia. En este sentido, el concreto se caracteriza por resistir esfuerzos de compresión, pero no tanto ante la flexión o la tracción. Por sus cualidades, el concreto suele emplearse muchas veces junto al acero en una combinación conocida como hormigón armado.

Además de sus ingredientes principales, en ciertos casos se le suele añadir algunos aditivos para modificar sus cualidades. Así, los aditivos que se le suelen añadir pueden ser colorantes, impermeabilizantes e incluso retardadores de fraguado. Históricamente, el concreto se remonta a la época del Antiguo Egipto y ha sido empleado por distintas culturas y civilizaciones a lo largo de los siglos.

Tal ha sido su utilidad que se empleó en la construcción de famosas obras arquitectónicas de la historia. Algunos edificios que se construyeron empleando concreto fueron el Coliseo romano, el puente de Souillac y el canal de Erie, por ejemplo. Otros ejemplos arquitectónicos hechos con concreto son la prisión de Alcatraz, el Canal de Panamá y la Ópera de Sidney.

Características del concreto

Ya mencionamos los elementos que se utilizan para obtener este material, pero vale mencionar algunas de sus cualidades. El concreto solidificado es considerado uno de los materiales de construcción más resistentes. Por eso se lo suele utilizar para levantar bases y paredes de edificios, principalmente.

De igual manera, el concreto es quizás el material más utilizado en el mundo para construir cosas. Su composición sólida es ideal para crear superficies fuertes y levantar paredes, una vez seco no se puede modificar o seguir modelando. También se lo suele combinar con acero para crear estructuras más resistentes, es lo que se denomina hormigón armado.

Estas características del concreto se trasladan incluso a las cualidades del adjetivo homónimo. Es decir, podemos describir a algo como concreto cuando resulta definido, establecido y sólido. Las cosas concretas no dejan lugar a dudas sobre su naturaleza o significado.

Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *