Cohecho

La palabra cohecho hace referencia a la acción y/o efecto de cohechar o bien se refiere a dejarse cohechar. El cohecho se trata de un delito cometido por un individuo ofreciéndole a un funcionario o figura de autoridad algún tipo de dádiva o retribución. De esta manera, el cohecho busca persuadir al receptor para que realice algo en contra de sus deberes o funciones.

El cohecho también puede buscar que el funcionario retrase o no realice la función que le corresponde según su cargo. Básicamente se trata de una situación donde se soborna a un funcionario para que haga la vista gorda. Así, el daño y el delito que se comete mediante el cohecho tiene que ver con el respeto al funcionamiento de las instituciones.

Además, se espera que los funcionarios públicos cumplan con sus respectivas funciones con vistas al bien público. En este sentido, no deberían interceder otros intereses ajenos que puedan perjudicar el bien común. Por eso, cuando un funcionario acepta este tipo de retribuciones para no cumplir su labor atenta contra la ética y rectitud de su función.

El cohecho se refiere a una especie de soborno hacia un funcionario público.

Es por estas razones que el cohecho se considera un delito y se encuentra penado por la ley. Esto ayuda a que los propios funcionarios mantengan la imparcialidad que corresponde a la Administración que representan. Aquellos que no lo hacen son considerados como funcionarios corruptos y serán castigados de la manera que corresponda.

Existen dos posturas diferentes con respecto a la naturaleza de este delito: Se habla de naturaleza unilateral o de naturaleza bilateral. En el primer caso se habla de una acción independiente llevada a cabo por el funcionario o el particular. Mientras que en el cohecho bilateral existe una colaboración entre el funcionario y el particular.

En conclusión podemos decir que el cohecho se trata de un delito en el que alguien soborna a un funcionario público para obtener algún favor. Por lo general, este soborno consiste en regalos o bien dinero que se le entrega al funcionario público. A cambio, el individuo que soborna le pide al funcionario que haga alguna cosa o bien omita alguna de sus funciones.

Legislaciones con respecto al cohecho

En algunos casos se puede clasificar al cohecho entre simple y calificado; el primero hace referencia al caso en que el funcionario recibe un soborno para hacer algo. Por otro lado, el cohecho calificado tiene que ver con que el funcionario impida o bien obstaculice alguna acción.

Vale aclarar que, aunque este término se emplee por lo general para casos en la función pública, también existe cohecho entre particulares. El sector privado e incluso el social también puede recurrir a este tipo de sobornos para obtener o impedir algo. Además de ser considerado un delito, el cohecho se caracteriza por una acción que atenta contra la ética.

También se suele hablar de cohecho pasivo donde existe una participación necesaria entre dos partes. De esta manera, también existe alguien que induce el cohecho y otra persona que es inducida. Sin embargo, lo que caracteriza al cohecho pasivo es que existe una promesa con una finalidad determinada.

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