Sociedad

La palabra “sociedad” proviene del latín “societas” y se utiliza generalmente para designar a un conjunto de individuos que pueden ser tanto humanos como animales. En ambos tipos de sociedades, la relación entre los miembros involucrados sobrepasa el campo genético y se extiende hasta límites en los que es posible observar vínculos de cooperación y comunicación, que, una vez que se reproducen a través del tiempo mediante la descendencia, dan origen a un traspaso de aprendizajes y conocimientos entendidos como cultura.

En el ámbito de las sociedades animales, la etología se encarga de estudiar las conductas y los instintos que se hacen presente dentro de las relaciones animales, para luego determinar en base a ellos cuáles son los comportamientos que guían a las sociedades de tipo animal. Dentro de las posibles formas de convivencia, podemos encontrar la eusociabilidad, entendida como el mayor nivel de jerarquía y complejidad que se alcanza a ver en algunas especies, tales como las hormigas, las termitas, las abejas y las ratas topo.

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Si bien las sociedades animales y las sociedades humanas resultan aparentemente iguales, existe un rasgo capaz de diferenciarlas. En efecto, dejando a un lado los mecanismos de complejidad, las sociedades humanas se distinguen de todas las otras presentes dentro de la naturaleza por la existencia de cultura, es decir, por la presencia de un sistema de valores de tipo simbólico que ordenan la vida presente y futura de una comunidad. No obstante, se ha observado la transmisión de esta clase de conocimientos en algunos grupos de chimpancés.

Si nos basamos en las definiciones proporcionadas y reconocidas por numerosas disciplinas sociales, cultura y sociedad no son dos términos que pueden emplearse como sinónimos. Por un lado, la sociedad es la simple y básica agrupación de personas que comparten un espacio físico en la convivencia; mientras que, por otro lado, la cultura responde a un conjunto de saberes transmitidos ancestralmente de generación en generación, que incluyen aspectos fundamentales de la vida cotidiana, tales como las costumbres, las creencias, las festividades, el idioma entre otras cosas.

Por esta razón, la cultura es un componente fundamental para que exista una sociedad humana, sin embargo, es posible encontrar más de una cultura dentro de una misma sociedad. Esto se debe principalmente a que las diferencias y la discriminación entre personas con características diferentes a nivel fenotípico conducen al aislamiento de los individuos que son considerados como inferiores de acuerdo a las concepciones naturalistas y evolutivas que ordenan a casi todos los rincones de lado occidental del mundo.

Más allá del espacio físico y de los individuos que habiten una región, existen otros componentes que influyen en la conformación y la identidad cultural. El indicador más explícito de ello es, sin dudas, la tecnología, un elemento capaz de modificar enormemente a casi todas las sociedades, desde las comunidades de cazadores y recolectores hasta los habitantes de regiones altamente complejizadas  y profesionalizadas. Esta clase de herramientas influyen de manera considerable a la hora de modificar para mejor la calidad de vida de las personas.

Sinónimos de sociedad

comunidad, grupo, asociación