Prejuicio

El prejuicio es una opinión, generalmente con una carga negativa, de algo que desconocemos. El origen del término proviene del latín praeiudicium que significa juicio previo. Las críticas sin fundamento, la hostilidad sin motivo, se basan en un prejuicio. Al prejuzgar, se establece un juicio de valor sobre alguna cuestión o persona de manera anticipada.

Quien emite este tipo de opiniones basadas en el prejuicio, no se molesta en informarse realmente. Por lo general, los prejuicios tienen su origen en alguna característica que el prejuicioso ve como ajena y diferente.

El prejuicio puede desencadenar violencia

Las causas del prejuicio pueden ser culturales, raciales, sociales, asociadas con algún mito o creencia popular, por género, etc. Podríamos decir que, en líneas generales, los prejuicios se fundamentan en estereotipos.

¿Por qué se prejuzga?

Hay diversos motivos que llevan a una actitud prejuiciosa por parte de los individuos. Básicamente, podemos hablar de ignorancia e inclusive temor. Los estudiosos de la materia afirman que el ser humano utiliza el prejuicio como una herramienta de protección contra aquello que identifica como potencialmente peligroso. De este modo, al establecer juicios anticipados, podría evitar situaciones peligrosas o de riesgo.

El peligro del prejuicio

Por otro lado, el prejuicio es la base sobre la cual se sustentan la mayoría de las situaciones de discriminación e injusticia social. Por ejemplo cuando se incurre en un trato humillante o de inferioridad hacia alguien por pertenecer a otro grupo social, de género, cultural, étnico, etc. Muchas ideologías y movimientos se han basado en los prejuicios para llevar a cabo su accionar.

Tal es el caso del machismo, el racismo, la esclavitud, el antisemitismo, la homofobia, etc. El nazismo de Hitler o la Santa Inquisición son dos hechos históricos de extrema violencia e injusticia basados netamente en prejuicios.

El prejuicio cognitivo

En el campo de la psicología se denomina prejuicio cognitivo a aquellas alteraciones en la percepción que modifican el modo en que las personas interpretan la realidad. Muchos de estos procesos han sido empíricamente verificados. Un conocido ejemplo de este tipo de prejuicios es el experimento de Bouba y Kiki propuesto por Wolfgang Köhler. En esta prueba, se presentan dos figuras con formas totalmente opuestas y se pide al sujeto que indique cuál nombre corresponde a cada una. La mayoría de los participantes hacen la misma asociación.

Otro ejemplo es el rechazo de la Iglesia Católica a las evidencias científicas que demostraban que la Tierra giraba en torno al Sol.

Ejemplos de prejuicio

La conocida afirmación de que todas las rubias son tontas, es claramente un ejemplo de prejuicio ya que carece de sustento real. El color de cabello que tenga una persona, no puede determinar en ningún punto el grado de capacidad intelectual que tenga. Por otro lado, esta frase esconde también un prejuicio relacionado con el género, ya que atañe únicamente a las mujeres con esta característica física.

No utilizar determinadas prendas o colores de vestimenta muchas veces tiene que ver con un prejuicio. En este caso estaría asociado al tipo de personas que los utilizan, lo cual llevaría a no utilizarlos por temor a ser reconocidos dentro de este grupo. Como en la mayoría de los casos, el prejuicio lleva consigo una cuota restrictiva para la vida del ser humano.

Sinónimos de prejuicio

aprensión, escrúpulo, convencionalismo, preocupación, prevención, suspicacia

Antónimos de prejuicio

imparcialidad