Posmodernidad

El término posmodernidad se utiliza en diferentes ámbitos, como pueden ser la sociología o el arte en cualquiera de sus variantes. Este concepto se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XX aproximadamente. Si bien en cada entorno en que se utilice el vocablo tendrá un significado propio y específico de la materia, se puede hacer una definición general y común a todas las acepciones.

Para entender el concepto de Posmodernidad, es necesario tener en claro que se trata de una definición por oposición, en este caso de la Modernidad. La Modernidad es el proceso social e histórico que comenzó con la ilustración. En este período se antepuso la razón sobre la religión, la lógica y el progreso se convirtieron en los conductores de la humanidad.

Estos valores no lograron su cometido ideal, ya que surgieron regímenes totalitarios y la humanidad no fue a una sino a dos guerras mundiales. Ante este panorama, se generó un estado de decepción generalizada y descreimiento que fue lo que dio el origen a la Posmodernidad.

Podría decirse entonces que la Posmodernidad se caracteriza por un enorme desencanto de la sociedad ante las religiones, la ciencia y las diferentes políticas. Es una dura crítica a los valores y fundamentos de la etapa anterior, ya que toda la ilusión que había generado con su teoría fue rápidamente destituida en la práctica de la sociedad.

En esta era surge el cuestionamiento permanente a la idea de progreso.

En la Posmodernidad todo es inmediato, el ser humano tiende a desarrollar una mentalidad en la que lo único que importa es el presente. Esto va acompañado de un fuerte pensamiento individualista, que deja de lado los proyectos y movimientos colectivos. Esta noción individualista y de valoración del presente queda de manifiesto en la creciente importancia del culto al cuerpo físico, por ejemplo.

La civilización actual se caracteriza por su tendencia a desmitificar todo. Los conceptos e ideas tradicionales ya no sirven como referentes y son objeto de crítica permanente. El consumo desmedido es una característica fundamental de la Posmodernidad. La gente consume no solamente por necesidad sino por aburrimiento o imposición social. Otro aspecto básico es la comunicación. Por un lado, los medios de comunicación fomentan el consumismo; por otro, los avances tecnológicos han acortado distancias y tiempos y la comunicación es inmediata.

La Posmodernidad se caracteriza por la desilusión y la resignación de la humanidad.

Todo es efímero en esta era, y la tecnología con su carácter inmediato contribuye a esta noción. Los medios de comunicación han cobrado un enorme poder, ya no se limitan a transmitir los eventos históricos sino que construyen la realidad que el espectador consume. El rápido acceso a la masividad a través de las redes, además, permite que se genere un espectáculo basado en algún contenido compartido por un completo desconocido que pasa entonces a convertirse en una estrella. Ya no es necesario contar con talento para acceder a la televisión, por ejemplo.

La globalización es otro de los aspectos característicos de esta era. Si bien tiene algunos aspectos positivos como puede ser el intercambio cultural, la pluralidad o el apoyo internacional a causas injustas; son más los aspectos negativos que conlleva. La pérdida de identidad, el avance del consumismo desmedido, las políticas que favorecen la explotación laboral, la banalización de la vida, entre otros; son una clara muestra de sus rasgos negativos.

El pensamiento posmoderno ha recibido gran cantidad de críticas, ya que se limita a reflejar la decepción de la humanidad sin desarrollar un proyecto o guía para reorientar a la sociedad. La posmodernidad no es un concepto que se haya fomentado en pos de la evolución sino meramente como crítica a un pensamiento anterior.

Antónimos de posmodernidad

modernidad