Oligarquía

Oligarquía es una palabra proveniente del latín que une los términos “pocos” y “mandar o gobernar”. De estas palabras se desprende su significado: “gobierno de unos pocos”. La oligarquía es una forma de estructura de gobierno donde el poder descansa en unas pocas personas. Estas personas pueden ser distinguidas por la realeza, riqueza, lazos familiares, educación, religión o control militar. Tales estados son controlados por algunas familias destacadas cuya influencia se transmite de generación en generación, aunque la herencia no es una condición necesaria para este término. La oligarquía tampoco hace referencia a la opresión y obediencia pública, a pesar que a lo largo de la historia las oligarquías han sido tiranías.

Aristóteles utilizó el término oligarquía como sinónimo de “gobierno de ricos”, pero para esto, actualmente se utiliza otro término: plutocracia.

Oligarquia

El término oligarquía también se utiliza para designar el gobierno de unos pocos cuando este es ejercido no por “el mejor”, sino por hombres malos injustamente. En este sentido, la oligarquía es una degradación de aristocracia, término que se refiere al gobierno de unos pocos donde el poder recae sobre los mejores individuos.

La mayoría de las oligarquías clásicas resultan elegidas exclusivamente de un grupo social dirigente que se distingue del resto de la sociedad por religión, parentesco, prestigio, estado social, etc. Tales selecciones tienden a ejercer el poder en beneficio de los intereses de su propia clase.

Es una idea recurrente, que todas las formas de gobierno son al fin y al cabo el gobierno de unos pocos. Karl Marx y Friedrich Engels insistieron que a lo largo de la historia del capitalismo, fueron los capitalistas quienes controlaron el gobierno. El italiano Gaetano Mosca, asimismo, insistió que una “clase gobernante” siempre resulto un control oligárquico eficaz. Vilfredo Pareto utilizó en su doctrina el concepto de “elite”. La tendencia moderna es analizar los patrones sociales en términos de “elite”. Por otro lado, el sociólogo alemán Robert Michels se refirió a que no importa cuan igualitaria o radical pueda ser la ideología y objetivos de un partido político o sindicato, porque al fin y al cabo, siempre tiende a surgir un grupo limitado de líderes que pueden dirigir y hacer evolucionar y persistir una organización ideológica.

La sociología y las ciencias políticas suelen utilizar la palabra oligarquía como un término pasado de moda y a diferenciar de manera más cuidadosa los tipos de control y poder. Por ejemplo, no es lo mismo referirse al jefe de un partido político y a su relación con los miembros del mismo de un sistema multipartidista a la relación del jefe de un partido de un modelo totalitario y autoritario. Es decir, hoy en día, la expresión “unos pocos” es insuficiente o demasiado abstracta para describir la totalidad del significado de la palabra oligarquía.