Obstinación

En la cotidianidad es muy común que las personas sientan obstinación, de hecho, es un estado de ánimo caracterizado por la necedad al momento de realizar cualquier actividad o acción, también es usual cuando no se entienden o comprenden determinadas cuestiones u opiniones que van en contra de las propias.

Una persona que se aferra a una idea e insiste en que algo se realice a su manera, aunque sepa que está mal, y si no toma en cuenta a los demás ni la influencia de agentes externos que pudiesen cambiar sus planes, entonces estamos ante una persona con obstinación. Este tipo de personas obstinadas pueden tener frente a ellos lo que está mal o se le puede argumentar que lo está, pero mantendrá su postura inicial. Básicamente, son individuos caprichosos y al ser así, al no aceptará ningún otro punto de vista.

Por lo tanto, quienes padecen de obstinación, son seres persistentes, decididos y de propósito. Por lo cual saben lo que quieren y cómo obtenerlo, así que difícilmente se les cambiará o convencerá de cambiar de idea, pues buscará defender lo que piensa y cree.

La obstinación puede considerarse como un malestar desagradable

Ser obstinado puede tener algo positivo

El poder de decisión y la persistencia, puede darle a la obstinación, una carga positiva cuando de lograr los objetivos y sueños se trata. Esta cualidad humana hace que la persona se fije en lo positivo y vea en toda dificultad u obstáculo, una oportunidad de dar lo mejor de sí.

Pero también los hace personas con fortaleza, pues no decaen ni flaquean cuando quieren algo, por lo tanto, tienen soluciones para todo. La frustración es el sentimiento que buscan evadir a toda costa.

¿Quiénes son obstinados?

Según la religión católica, la obstinación es una actitud que se debe evitar, por lo tanto, la palabra obstinación tiene siglos de existencia. De hecho, deriva del griego “autádeis”, que significa “alguien que hace lo que quiere” o que “se sale con la suya”. Algunas traducciones en las que ha derivado son: obstinado, terco, arrogante, insistente, soberbio, presuntuoso, testarudo, escarnecedor y altivo.

Por su parte, el Diccionario de la Real Academia Española, define la obstinación como la “actitud del que se mantiene en sus ideas, opiniones o deseos aun en contra de razones convincentes”.

Reflexionar sobre la obstinación

El hecho de tener un lado positivo y uno negativo, implica que debe ser una cualidad que requiere trabajarse mucho como individuo. Mientras que la persona tenga autocontrol, puede lograr que su obstinación esté bien encaminada.

Es importante recalcar que si bien, hay momentos en la vida en los cuales se debe tener firmeza, no se debe caer en el punto máximo de obstinación, para evitar que nos afecte a nivel personal, social y laboral. Ante todo, la persona obstinada debe cuidar su lado ético, moral y espiritual, es decir, que no puede perder la humildad y mantenerse flexible ante la adversidad.

A pesar que es complejo en ocasiones ceder ante los demás para no poner en juego la posición, la imagen o la autoridad, para no ser considerados débiles, vulnerables, inconsistente o inconstantes, siempre es importante saber usar la obstinación en el logro de objetivos. De allí que los lideres deben saber manejar sus emociones y evitar la obstinación, tanto con sus iguales, subordinados o superiores en caso de tenerlos.

Sinónimos de obstinación

terquedad, porfía, pertinencia, empecinamiento, testarudez

Antónimos de obstinación

transigencia, flexibilidad