Hipotálamo

La palabra “hipotálamo” es un concepto vinculado a la anatomía y proviene de la conjunción de dos términos en griego que significan algo así como “debajo de la cámara nupcial”. Esta traducción literal puede interpretarse si se tiene en cuenta la posición del hipotálamo en el cuerpo humano, pues se trata de una región que forma parte del diencéfalo, dentro del cerebro, y que se ubica por debajo del tálamo, una estructura neuronal muy voluminosa que se encarga de recibir todos los estímulos sensoriales provenientes del exterior.

El hipotálamo es una zona de especial importancia para la supervivencia de un ser humano, puesto que se trata de una región encargada de llevar a cabo las conductas esenciales. El hipotálamo regula la liberación de las hormonas segregadas por la hipófisis, mantiene la temperatura corporal y se encarga de organizar ciertas actividades corporales, tales como la ingesta de comida y líquidos, el apareamiento y los ataques de ira. Asimismo, esta región cerebral es la responsable de regular funciones de las vísceras autónomas y endócrinas.

brain-951871_1920

Neuroanatómicamente hablando, el hipotálamo es una región cerebral que posee numerosos núcleos de materia gris. En cuanto  a sus límites, pueden reconocerse por lo menos cuatro: en la parte frontal, se encuentra la lámina supraóptica; en la parte trasera, limita con los tubérculos mamilares del fórnix; a los costados pueden encontrarse las cápsulas internas; mientras que en el suelo el hipotálamo choca con el quiasma óptico, el tallo hipofisario, los tubérculos mamilares y las cintillas ópticas.

En cuanto a sus funciones, el hipotálamo es el responsable de la expresión física de las emociones humanas. Para llevar adelante esta tarea, controla la actividad y el funcionamiento del sistema nervioso mediante su influencia en el tronco encefálico. Dentro del hipotálamo, se encuentran una serie de sustancias químicas, tales como los péptidos y los amonoácido, que son las responsables de determinados estados de ánimo de los individuos. Por este motivo, se considera que esta zona del cerebro es la principal generador de la ira, la tristeza, el deseo sexual, entre otras sensaciones.

Entre otras de sus tareas, también es posible hallar el control del hambre y la sensación de saciedad. En efecto, el hipotálamo es el encargado de regular el apetito mediante el control de diferentes tipos de hormonas y péptidos, tales como la colecistoquinina, el nivel de glucosa y los ácidos grasos en la sangre, el neuropéptido Y, entre otros. Asimismo, esta región se encarga de difundir el calor y de mantener un nivel estable de temperatura, enviando señales que alertan sobre el cambio de la misma, tales como el aumento de la frecuencia respiratoria o la sudoración.

En última instancia, una pequeña parte del hipotálamo se encarga de regular los ciclos del sueño y la vigilia. Sumado a esto, también es posible considerar a esta zona como parte del sistema endócrino, pues tiene como función la producción de factores que actúan como estimulantes o inhibidores de la sangre y de algunas neurohormonas, como la hormona antidiurética y la oxitocina.