Autoestima

La autoestima es la impresión evaluativa que tenemos de nuestra propia persona. Esta impresión evaluativa se conforma por un conjunto de apreciaciones hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser, hacia nuestro cuerpo y carácter. La autoestima es un sentimiento de valoración que se va formando desde la infancia

Este sentimiento suele sufrir cambios con el paso del tiempo y las experiencias vividas. Todas las personas tenemos una imagen mental de quiénes somos, cuáles son nuestras capacidades, nuestros puntos débiles, cómo lucimos, etc.

En gran medida, esta imagen mental que tenemos de nosotros mismos, se basa en la interacción con otras personas y las cosas que hemos ido viviendo a lo largo de nuestra existencia. Si bien el estado natural del ser humano debería ser el de contar con una autoestima alta, lo cierto es que hay un alto porcentaje de personas con un nivel inferior al natural.

Los seres humanos debemos ser capaces de desarrollar confianza y respeto por nosotros mismos, alimentando así a una autoestima sana. En el campo de la psicología, hay profesionales que afirman que la autoestima no es otra cosa que la función del organismo que genera la autoprotección y el desarrollo de la persona como individuo. Es por ello que una baja autoestima suele afectar la productividad, las relaciones interpersonales e inclusive la salud del sujeto.

En un sentido más libre, la autoestima es el amor que nos brindamos a nosotros mismos.

El proceso de desarrollo de la autoestima comienza a partir de los cinco o seis años de edad, cuando empezamos a formar en nuestra mente una idea de cómo nos ve nuestro entorno: pares y mayores. Esta construcción no es estática sino que se va modificando con las experiencias vividas y cómo las procesamos y asimilamos. El maltrato recibido cuando niños o las comparaciones odiosas, pueden influir de manera negativa en la autoestima, bajando su nivel e incluso haciendo que desaparezca.

La autoestima es un concepto progresivo, según las características de cada individuo en función de su imagen personal, se pueden determinar tres grupos o grados de autoestima.

  • Autoestima baja: Cuando la persona no se siente cómoda consigo misma, no se cree capaz y se considera permanentemente equivocada.
  • Autoestima alta: Cuando la persona se siente confiada, segura, apta para la vida, reconoce sus valores y se siente aceptada.
  • Autoestima media: Cuando la persona oscila permanentemente entre los dos estados anteriores, manifestando entonces acciones incongruentes y fomentando la inseguridad.

Una autoestima baja puede ocasionar problemas de salud físicos, sociales y psicológicos. Dentro de estos últimos se destacan la depresión, la vergüenza, la timidez y la neurosis.

El término autoestima ha trascendido los límites del ámbito científico para convertirse en un concepto de uso popular. Este vocablo ha servido como estímulo para el desarrollo de muchísimos libros y programas de autoayuda que tienen como fin la protección y el incentivo de la misma. No obstante, dentro de la psicología existe cierta reticencia hacia este tipo de planteamientos ya que consideran que se trata de un método que termina afectando al individuo; al incentivar un carácter de tipo narcisista que termina afectando las relaciones sociales.

Sinónimos de autoestima

amor propio, dignidad, orgullo