Amortización

En los negocios, algunos de los activos de una empresa pierden valor, o sufren una depreciación permanente, a través del tiempo. La representación contable de esa pérdida de valor se denomina amortización. Es decir, el valor de los activos (o pasivos también) se van reduciendo de modo de reflejar en el sistema contable la variación de precios del mercado.

Gracias a las amortizaciones, cualquier costo de un bien adquirido se divide entre los años de utilización del mismo. Cuando se alcanza ese tiempo, se dice que el bien, está totalmente amortizado. Si en vez de un bien, se tratase de una inversión, en vez de calcular la amortización como el valor del bien en el tiempo de vida útil, se calcula como costo del bien en los ingresos que otorga.

Amortizacion

Los significados de amortización son bastante opuestos cuando se trata de un activo o de un pasivo.

La amortización de un activo es la amortización de un bien adquirido, por ejemplo, una máquina o un vehículo. Al momento de adquirir este bien, esa compra genera un gasto que afecta significativamente al resultado. Pero en el siguiente ejercicio, esa máquina o vehículo se seguirá utilizando (aunque como pasó un tiempo, ese bien tuvo una depreciación). Y en el ejercicio siguiente, lo mismo, hasta que el bien no sea más utilizable. Dicho lo anterior, no resulta muy justo afectar el resultado del ejercicio donde fue adquirido el bien con la inversión total. De ahí el concepto de amortización intenta impartir un poco de justicia, dividiendo el gasto de la inversión en todos los ejercicios en los que dure la vida útil de esa máquina o vehículo tomada como ejemplo. Lingüísticamente, el término depreciación por sobre el de amortización suena más preciso.

Un ejemplo de amortización sobre un pasivo es un préstamo o una hipoteca. Tanto para uno como para la otra, se entiende que debemos dinero y dicho dinero será saldado según un régimen de pago. Cada pago puede estar compuesto por una suma del capital que se cancela más intereses. Se denomina amortización, a la acción de ir cancelando parte de ese capital.

Existen varios métodos para el cálculo de la amortización, el más sencillo y fácil de aplicar es el de “amortización lineal”. Éste consiste en reducir el valor de un activo en partes iguales cada año. Por ejemplo, si la compra de un vehículo, equipo o maquinaria demandó $ 10.000 y se espera que su vida útil sea de cinco años, lo que se hace es asentar en el resultado del ejercicio $ 2.000 cada año.

Para amortización de pasivos, también hay varios métodos, uno de los más comunes es el método francés. Éste consiste en cuotas constantes, donde en principio se irán pagando mayor cantidad de intereses que de capital en para en la última etapa terminar pagando más capital que intereses.